LO CLARO. Un tema reiterativo, pero que la academia es consistente y suma
sus esfuerzos para generar cada vez mejores negocios en la economía
mexicana, tiene que ver con la preparación de las y los empresarios que hacen
y promueven el desarrollo.
Reiterativo porque la constante que conocemos, es que los nuevos
profesionistas emergen de las carreras de licenciatura listos para apostar su
esfuerzo al ámbito laboral, a la productividad y la competitividad. Pero con
menor énfasis en la sapiencia de administración y gestión empresarial.
Así, un buen abogado o médico, debía estar apoyado por un experto en la
gestión de negocios que le garanticen el éxito empresarial.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas contribuye desde los programas de
postgrado con este fin. Programas como la maestría en gestión estratégica
empresarial, estimulan la creación de planes y objetivos acordes al
empresariado que genera crecimiento económico en el sector privado y
desarrollo en el privado.
LO MUY OSCURO. Un chiste o talla muy antigua del anecdotario mexicano,
señala que un buen día, el alcalde de cualquier ciudad hacía recorrido por su
municipio acompañado de su secretario de obras públicas.
Recién había llegado a las arcas municipales la participación de recursos para
embellecer y dignificar la infraestructura pública. “-Apunte secretario; pintar la
cárcel municipal, poner aire acondicionado a la cárcel municipal, poner
muebles bonitos a la cárcel munici…”
Lo interrumpe el subordinado. “Perdone mi alcalde, pero la escuela requiere
mucho más apoyo que la cárcel; no hay bancas, el techo se está cayendo, no
tiene ni luz” y ataja el edil. “Mi secretario, ‘usté y yo ya no vamos a regresar a la
escuela. Ya la pasamos. Y pa’ la cárcel… vamos volando”.
La autoría del caso anterior de la vida real, es muy disputada.
Y a colación, además de ser el lema de campaña presidencial y bandera de
muchos otros partidos –a pesar de ser ellos mismos el mal que lo engendra- la
condicionante de la lucha por abatir los estragos de la corrupción en los
ámbitos del ejercicio de la administración pública, deja ya sentir sus efectos
ciertos.
Sin simulaciones, a pesar de que la sociedad desearía seguir viendo correr la
sangre y las cárceles se vieras atestadas, como el ejemplo inicial.
Ejemplos cunden y continúan acumulándose. Nicolás Sarkozy, ex presidente
de Francia purga desde ya una condena de al menos tres años de cárcel por
corrupción y tráfico de influencias.
Luiz Inácio Lula da Silva –ex presidente de Brasil- suma 26 años de penas de
cárcel por una lista interminable de abusos y actos de corrupción donde
destaca el escándalo de la estatal Petrobras. Difícilmente será posible la
pregonada liberación del polifacético ex mandatario.
Álvaro Colom, de Guatemala; Antonio Saca, de El Salvador; Ricardo Martinelli,
de Panamá; Rafael Callejas, de Honduras; Rafael Correa, de Ecuador y
recientemente Donald Trump que continúa en un proceso de Juicio político en
su contra.
De la lista de gobernantes nacionales, ex gobernadores llevan la plana con 16
que se incluyen en la misma con 5 habitando prisiones bajo custodia y el resto
enfrentando las causas que se les imputan.
¿Cuál es la bendita razón que les impulsa a continuar en política y en su caso,
a seguir metiéndole mano al sagrado tesoro de los recursos públicos?
¡Vaya usted a saber!
El caso cierto es que sí existen repercusiones para el mal ejercicio de la
función pública. Luego no se digan ‘sorprendidos’.
En una desacertada intervención del mandatario nacional –por la intromisión
hacia poderes distintos del que representa- señalaba que deberán reportar
desde el Consejo de la Judicatura Federal, el proceder de los jueces de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, si acaso sirven a intereses
particulares.
Eso es verdad. Sí lo harán y deberán ser sometidos al escrutinio de las
autoridades competentes. ¡Y claro que lo harán!
Pero ese señalamiento es potestad del Sistema Nacional Anticorrupción, donde
las autoridades que la integran tienen la atribución de llamar a cuentas a
cualquier autoridad de cualquier poder y en su caso, señalar las
responsabilidades y penas. Como las de los mandatarios que están guardados.
¡Con razón la remodelación de los sistemas penitenciarios!
COLOFÓN: En el vecino estado de Yucatán, concretamente en la Ciudad de
Valladolid. Las penitenciarías municipales ya cuentan con las comodidades
que, por derecho humano, les fueron instaladas. Aire acondicionado digno y
otras amenidades… por si hay giras de políticos por aquellas tierras, ‘se den
una calada’.
[email protected]
@deandaalejandro







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