CIUDAD DE MÉXICO, 12 DE AGOSTO DE 2021.-La comitiva del Gobierno de México que viajó a Washington para buscar la eliminación del embargo contra el camarón silvestre, no logró cumplir con su principal objetivo, que según anunció previamente, era que Estados Unidos dejara de inmediato fuera de las restricciones comerciales la producción que se obtiene de la pesca ribereña.
A cambio acordó un proceso expedito para recuperar la certificación que se perdió por el uso incorrecto durante dos años seguidos de los Dispositivos Excluidores de Tortugas (DET’s), en la flota de altura con bandera nacional.
En un comunicado de prensa conjunto, la Cancillería y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), informaron que durante el encuentro se logró trazar la ruta para retirar el embargo del camarón capturado tanto por pequeñas embarcaciones como por grandes barcos.
De inmediato comenzarán los trabajos para preparar la revisión, coordinar las visitas de las autoridades de Estados Unidos a México y así revisar ágilmente la situación de las embarcaciones comerciales”, explicaron.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Sader, detallaron que ambas partes se comprometieron a mantener una comunicación fluida y permanente, así como una dinámica coordinada para definir conjuntamente un esquema en el mediano y largo plazos, “que atienda no sólo la conservación de la tortuga marina, sino la pesca sustentable nacional”.
Agregaron que la comitiva mexicana reiteró su compromiso con la protección de especies en riesgo, al presentar el “Plan de Acciones Emergentes implementadas por el Gobierno de México para la conservación de Tortugas Marinas”.
Por su parte, la delegación estadounidense reconoció los esfuerzos del Gobierno de México y se mostró convencida de que, una vez cumplidos los estándares establecidos, se obtendrán los resultados esperados en el corto plazo”, agregaron.
De esta forma, sigue latente el riesgo de que EU quiera no sólo inspeccionar la flota de altura mexicana sino las pequeñas embarcaciones ribereñas, luego de que descubrió recientemente con información proporcionada por Conapesca, un potencial impacto hacia las tortugas marinas por el uso de otras redes en la pesca artesanal (redes de arrastre, atarraya, suripera y charangas).
En el caso de las pangas que utilizan el chinchorro de línea, ya adelantó que “esta pesquería representa una amenaza significativa para las tortugas y no parece haber ninguna medida de mitigación. Por lo tanto, los camarones recolectados de esta manera no serían elegibles para ingresar a Estados Unidos”.

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