CONSULTA POPULAR Y CORONAVIRUS
Hoy 1 de Agosto, llegó la fecha tan esperada de quienes se sostienen
que es vital y muy necesaria la consulta ciudadana, haciendo gran
alharaca desde hace varias semanas antes, por parte de sus más fieles
promotores. La cosa aquí es que seguimos en pandemia, la tercera ola
está produciendo estragos dolorosos, disparo de contagios, muertes en
cadena, aún gente con aplicación de vacuna. Lo que nos dice que la
cosa está grave. Pero la consulta va porque va.
¿Enjuiciar ex presidentes, o mejor dicho tener el dato de que si sí o si
no, enjuiciarlos, será más importante que el riesgo de contagio de las
personas al exponerse a salir de casa a decir si o no enjuiciarlos? Cada
cabeza es un mundo y la consulta como tal es un ejercicio de
democracia participativa, pero por Dios y todos los cielos, ¿Qué no
estamos viendo como están las cosas en el tema de salud pública? Se
nos está yendo gente al por mayor, el coronavirus no sabe respetar que
los ciudadanos andan votando, y cumpliendo deber cívico, mucho
menos descansa ni siquiera en domingo de consulta popular.
Estoy de acuerdo, que como ciudadanos debemos abonar a fortalecer
la democracia, a robustecer los mecanismos participativos, pero insisto:
¿Y la pandemia oiga? Tercera ola, variante delta, que mucho más
contagiosa, más mortal, pero todos a votar.
En mi calidad de ciudadana activa en la participación desde la sociedad
civil, y no de ahora, sino desde hace más de 14 años he constatado que
existen muchos más instrumentos para hacer válidos nuestra voz y
presencia en la toma de decisiones de la vida pública.
Ahí tiene por citar solo dos ejemplos el derecho de audiencia, que
muchas veces, por no decir la mayoría de los funcionarios no respeta,
ni siquiera porque deberían de saber que es un derecho humano el que
toda persona sea escuchada.
Pero también, el de petición, consagrado en la Constitución, sin dar
respuesta o lo mucho respuesta a medias, a los planteamientos que
formulan grupos o individuos, verdaderamente interesados en la
participación social.
Por ende, la consulta ciudadana, a juicio de una escribidora, hoy
particularmente en tiempos de muertes colectivas, me pone a
reflexionar al punto de hacerme más de una pregunta, y no solo el si sí
o si no enjuiciar a ex presidentes.
Sin embargo, hay muchos que saldrán a votar. Otros tantos que no, es
parte de ese juego democrático que se pretende instaurar aún a precio
de que el contexto en el que se desarrolla, – insisto a juicio de quien
escribe, en ejercicio de mi derecho de pensar libremente- no posee las
circunstancias más favorables que digamos, en cuestión de salud
pública.
Pero bueno, si como quiera va, tal vez sería bueno, incluir que piensa
el ciudadano de la estrategia contra el coronavirus, lo de los altos
índices de violencia de género y familiar, y muchos más temas, digo
para que valga la pena, exponerse al riesgo, regresar a casa, con la
satisfacción del deber cumplido de que se han votado todos los temas
de los más apremiantes hoy día para el ciudadano de a pie que es el
que más sufre los estragos de las injusticias.
O tal vez, y mejor aún haber implementado un sistema digital de
votación, que sirviera de precedente para las consultas posteriores e
incluso las propias elecciones para que estas sean electrónicas, así
como se está ahora manejando prácticamente todo el sistema de
justicia jurisdiccional y muchos más servicios vía remota.
Pero bueno, ahí tiene usted, hoy es la consulta popular, ahí está
también el problema del coronavirus, usted tiene la última palabra, es
muy importante participar, pero también es muy importante no enfermar
mucho menos morir por coronavirus. Ojalá se replantearan a futuro los
mecanismos de implementación a distancia, virtual, votación electrónica
y así todos participáramos sin ponernos en riesgo, ante el mal del siglo.
¿O usted qué opina?
La autora, es Doctorada Honoris Causa. Abogada, Catedrática, Escritora y Conferencista. Fundadora de Vive Mejor Ciudadano A.C. Ex candidata a Diputada Federal.

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