miércoles 22 abril , 2026 9:11 PM
No Result
View All Result
La Verdad de Tamaulipas
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
No Result
View All Result
La Verdad
No Result
View All Result

Los héroes están cansados, pero no se rinden

Por: Agencias
julio 5, 2021
in Opinion
¿Usted ya vió su fecha de caducidad?
Escuchar nota
0:00
Tu navegador no soporta la síntesis de voz.

En el siglo VIII antes de Cristo, dos poetas de la Grecia antigua cantaron a sus
héroes: Homero en la Odisea y la Illiada destacó sus hazañas y su valor en la
guerra. Hesíodo, como filosofo reflexionó en “Los trabajos y los días” sobre el
significado profundo de la trágica condición que los dioses dispusieron para los
seres humanos, incluyendo los héroes. Buscó interpretar el significado mítico de
que la vida humana transcurra inevitablemente por la enfermedad, la fatiga, el
dolor y la muerte. Y de la intención de Zeus, al darnos el trabajo como castigo.

Hesíodo concluyó, que pese al sufrimiento y las fatigas, la vida humana es un
misterioso don divino, que debe vivirse confiando en el destino de cada uno.

Pero veintisiete siglos después, en la actual posmodernidad laica, la opción de
Hesíodo está muy lejos de ser comprendida y aceptada. Los hombres comunes y
hasta los más abnegados y heroicos, se cansan de la carga física, económica y
emocional que las crisis han puesto sobre sus hombros.

La frase “los héroes están cansados” ha sido reiteradamente utilizada por la
cinematografía y la literatura, para expresar la imagen de hombres de altos valores
que después de largo tiempo de enfrentar sin flaquear al mal, terminan por
abatirse, dejando de combatir, cayendo en la desilusión, la desesperanza y la
nostalgia; haciendo a un lado sus ideales e inclusive poniéndose del lado de los
antivalores y de los hombres contra los que con tanto afán lidiaron en el pasado.

Algunos sabrán de la película franco-alemana “Les héros sont fatigués” (Los
héroes están fatigados) que en 1955, bajo la dirección de Yves Ciampi,
protagonizó María Félix (hablando en francés) con Yves Montand, Gerard Oury y
Curd Jurgens. La trama describe como dos heroicos combatientes de la Segunda
Guerra mundial, cada uno desde bandos contrarios, vuelven a encontrarse en
África, pero ya dedicados a la nada noble empresa del contrabando de diamantes.

En literatura, el editor José Belmonte, publicó en 1995 un libro titulado “Los
héroes cansados”, compuesto por la selección de textos del periodista y escritor
español Arturo Pérez-Reverte, en los que reiteradamente recrea en personajes
como el de un Húsar o D’Artagnan y los tres mosqueteros, el paradigma o imagen de los héroes cansados y desilusionados de la gloria supuestamente alcanzada en
guerras en las que combatieron con honor. Soldados viejos que resignados
mantiene su moral, ante lo que van a afrontar, sabiendo lo que les espera.

Más recientemente en 2002, el filme-documental “Los héroes están fatigados”
del cineasta chileno Marco Enríquez, hijo de un reconocido luchador de la Unidad
Popular y del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) muerto en un
enfrentamiento con la policía de Pinochet, muestra cómo la ideología y la actividad
política de los viejos compañeros de izquierda de su padre, que sufrieron el agobio
y el terror de la dictadura, evolucionaron al extremo opuesto, para convertirse en
asesores de empresas multinacionales y partidarios de las organizaciones y
gobiernos neoliberales. Su tesis es tajante: el cansancio de los héroes se expresa
en el desgaste de los viejos estandartes y el recambio de una ideología por otra.

Sin llevar ese título, desde la década de los 60’s con el director Sam Peckinpah
(Duelo en Alta Sierra y Pandilla Salvaje) y el director-actor Clint Eastwood (Sin
perdón y el Jinete pálido), surgieron filmes del llamado género western
crepuscular con vaqueros cansados, tristes, nostálgicos, desencantados,
viejos, resignados o atormentados por la inevitable extinción de su mundo moral.

En la vida real, muchos recordarán que en 2010, Don Alejo Garza Tamez, un
valiente cazador de 77 años, al más puro estilo de estos héroes de películas, el
solo enfrentó a maleantes armados, para defender su rancho hasta la muerte.
En la industria discográfica, un sello español de Zaragoza apoyado por Apple
Music, recopiló en un Albúm en CD, 17 piezas de valencianos bajo el título de
Interterror (2001), que incluyó como primera y principal pieza “Los héroes están
cansados”, dedicado a luchadores desencantados, que se ven obligados a volver
a combatir y que están cansados de hacerlo.

Pero, aparte de la ficción del cine, la literatura y la música, es preciso reconocer
que los héroes de la pandemia de COVID-19 que inició en diciembre de 2019 y
que ya dura 18 meses: también están cansados.

La Dra. María Luisa Soriano, directora del Hospital General del IMSS en Chalco,
dijo en diciembre de 2020: “Nuestros héroes, nuestras heroínas y héroes están
exhaustos, han trabajado sin parar…separados y separadas de sus familias por mucho tiempo ya,… no sólo llevan marcas en la cara, llevan marcas en la piel,
llevan marcas en el alma por los seres que hemos perdido.

No podemos parar porque lo más importante es que evitar el colapso de nuestros hospitales. Mis
compañeros salieron a atender una enfermedad desconocida y mortal, fuese la
que fuese su especialidad. Estando en la primera línea de batalla, muchos hemos
enfermado, nos hemos recuperado y hemos regresado a la atención, otros no han
tenido esa suerte, han perdido esa batalla, pero seguimos los que estamos ahí, al
frente…A los amigos, a la población les pedimos: No, no hay que hacer una fiesta,
no en este momento”.

El cansancio del personal de salud está causando el incremento del Síndrome
de burnout (agotamiento emocional (baja agotamiento fisco, indiferencia por el
trabajo, sensación de ineficacia profesional), además de depresión, trastornos de
ansiedad o estrés postraumático y otros efectos graves en la salud mental.

Pero también la población sana o enferma, está cansada. La OMS ha acuñado
el concepto “Fatiga pandémica” como un efecto físico y psicoemocional de vivir en
“modo COVID” debido a las permanentes medidas restrictivas para el control del
coronavirus, como uso de mascarilla, el distanciamiento físico y las cuarentenas
prolongadas. Sus síntomas son: Cansancio, agobio ante rutinas de prevención,
desesperanza, ansiedad, miedo a contagiarse, sentimiento de soledad. O
indiferencia, incredulidad o rebeldía a las medidas sanitarias.

La fatiga de los cuidadores los pone en riesgo permanente del llamado
Síndrome cuidador quemado o colapso del cuidador.

Todos estamos cansados y la pandemia no tiene para cuando terminar; pero no
nos podemos rendir, porque en el caso del personal de salud, su sentido de deber
y su moral los mantiene de pie mientras algún pacientes los necesite, y en el de la
población de ciudadanos comunes, sanos y enfermos, tampoco hay rendición,
porque el amor por sus familiares y amigos que cuidad y el sentido de
sobrevivencia y esperanza se impone ante todo sufrimiento e incertidumbre, como
bien lo dijo Hesíodo hace dos mil ochocientos años.

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Share on X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Share on WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp

Discussion about this post

  • Anunciate
  • Contacto
Info [email protected]

© 2020 La Verdad de Tamaulipas

No Result
View All Result
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento

© 2020 La Verdad de Tamaulipas

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Create New Account!

Fill the forms below to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist