San Pablo decía: “No vivo ya yo, vive Cristo en mí”, y Cristo colocó a San Pablo
entre los gentiles para que fuese luz para los gentiles2; porque por medio de
cada mensajero, Cristo, la Luz del mundo, ha estado alumbrando
el entendimiento y el alma de los seres humanos.
Por medio de cada mensajero —llamado una estrella o ángel mensajero—
Cristo se manifestó y trajo luz en la noche de este mundo durante las siete
edades de la Iglesia; pero ahora estamos en la mañana de un nuevo día
dispensacional y de un nuevo día milenial; y Cristo, el Sol de Justicia, en este
Día Postrero estará manifestándose por medio de Su Ángel Mensajero, y
estará resplandeciendo a través de Su Ángel Mensajero; y así estará Cristo, la
Luz del mundo, resplandeciendo; y naciendo el Sol de Justicia
en la mañana gloriosa del Día Postrero, que es el séptimo milenio de Adán
hacia acá, y en la mañana de una nueva dispensación, de la séptima
dispensación.
Cristo resplandecerá sobre Su pueblo por medio del mensajero que Él tendrá
en la Edad de la Piedra Angular y Dispensación del Reino. Pero ese mensajero
no es el Señor Jesucristo, él solamente es un redimido por la
Sangre de Cristo, enviado por Cristo a Su Iglesia en este tiempo final, para
darle Cristo a Su Iglesia LA BELLEZA DEL NUEVO AMANECER.
Y ahora, así como cada edad se cumplió en un territorio, las siete edades de la
Iglesia se cumplieron en los territorios de Asia Menor, Europa y Norteamérica; y
ahora la Edad de la Piedra Angular se cumple en la América Latina y el Caribe,
en donde Cristo nos da un nuevo amanecer, donde Él resplandece como el Sol
de Justicia; por eso nos llama diciendo:
“Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas”.
Apocalipsis, capítulo 4, verso 1.
Y Apocalipsis 22, verso 6, dice:
“Y me dijo: Estas palabras son fi eles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los
espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para (manifestar) a sus siervos
las cosas que deben suceder pronto”.
“Haz resplandecer Tu rostro y sálvanos”, eso para el pueblo hebreo es la
Segunda Venida de Cristo resplandeciendo, para traer salvación a los que
temen el Nombre del Señor; primeramente a la Iglesia de Jesucristo, y después
al pueblo hebreo.
Extracto Tomado del Mensaje: LA BELLEZA DEL NUEVO AMANECER
Dr. William Soto Santiago
Miércoles, 24 de noviembre de 1999
(Segunda actividad)

Discussion about this post