Puntuales, acudieron a palacio nacional los mandatarios de las 32 entidades
federativas a convocatoria del presidente López Obrador para la firma del Acuerdo
Nacional por la Democracia, el cual ni siquiera conocían, y que en esencia contempla una
serie de buenos propósitos referentes a respetar y promover la transparencia en el
próximo proceso electoral; Que ningún funcionario público de cualquier nivel utilice el
cargo o los recursos públicos para favorecer a partido o candidato alguno.
Nada tendría de cuestionable la firma de dicho acuerdo, con todo y que su
contenido ya está contemplado en las leyes, salvo por el hecho de que quien lo propone
es precisamente quien en los hechos ya lo ha violado antes de ser parido en palacio
nacional.
Las conferencias mañaneras se han convertido en mítines de campaña donde se
promueve y defiende lo mismo a Macedonio que a los servidores de la nación, el mayor
equipo de campaña a favor de morena.
Un acuerdo de esta naturaleza, por mandato constitucional, debería ser convocado
por las instituciones electorales encargadas de organizar y vigilar los procesos electorales,
pero, lejos de ello, acudieron como espectadores a complacer la megalomanía protagónica
del inquilino de palacio nacional.
Por otra parte, la presencia del Fiscal General de la Republica, sin tener vela en el
entierro en tratándose de delitos electorales (para ello está la FEPADE) es un mensaje
claro de intimidación, no contra quien cometa delitos electorales, sino contra quien ose
salirse del corral en el que los está encerrando AMLO con este acuerdo.
Pero dicen que no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre y
tal parece que los Señores Gobernadores no se respetan a sí mismos, por eso
permiten que otro les falte al respeto y para seguir comentando lo que sucede en
nuestro México… ¡Aquí Estamos!
Lic. francisco Javier Álvarez de la fuente
[email protected]







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