Al evaluar la relación entre el Poder Ejecutivo
y la Cámara de Diputados en el primer tercio del
sexenio encendió la alerta como siempre
Porfirio Muñoz Ledo, y lo dicho por el
experimentado parlamentario contrasta con lo
sucedido al ex coordinador de la bancada de
Morena Mario Delgado Carrillo, pues Porfirio dijo
que el pago político del Presidente Andrés
Manuel López Obrador con la dirigencia del
partido puede ser una señal de que lo que
importa en México y en el régimen de la 4ª.T es
la lambisconería, incluyendo la abyección.
Porfirio dijo en entrevista con el periódico
“Excélsior” que “Hay un entreguismo.-Nos falta
escuela democrática.-El borreguismo se hace
de borregos, de pastores de borregos.-Se
necesita una Cámara sin caporales”, en dura
crítica a la renuncia de su bancada a realizar
“reformas de deveras” y limitarse a aprobar las
del Ejecutivo.
Dijo además al referirse a una cultura
democrática en serio, que el miedo es de los
lambiscones, y el problema es que el miedo
hace carrera, porque si él hubiera sido el líder
del grupo parlamentario de Morena todo lo
hubiera discutido.-El Ejecutivo hubiera
mandado, yo hubiera consultado, hubiera
consensuado y hubiera promovido nuestras
propias iniciativas.-No es un problema de la
Cámara, es el problema del seguidismo, el que
provoco todo esto.- Y así ha hecho carrera
política y en este primer trienio ya tiene su
premio.-Se lo gano a base de “si señor”.
Tras la “trapeada” a Mario Delgado, Muñoz
Ledo lamento que en lugar de construir
reformas profundas con la mayoría que Morena
tiene en San Lázaro, haya prevalecido “el
pueblerinismo” con iniciativas menores y en
ocasiones francas ocurrencias.
En otro orden en tiempos del coronavirus casi
todos los negocios se redujeron o
desaparecieron, pero las empresas
encuestadoras en tiempos políticos siguen en
auge económico aunque con poca credibilidad,
porque –salvo honrosas excepciones—hacen
aparecer casi siempre en primer término a los
que las contratan.







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