En días pasados por cuestiones de trabajo visite Cd. Victoria, Tamaulipas y no
dejó de causarme horror el abandono en que se encuentra, las calles todas a
excepción de unas cuanta avenidas están desastradas, llenas de baches
gigantescos, con basura por doquier y sin agua. La otrora majestuosa ciudad con
su lema ciudad limpia, ciudad amable, acabó en el desprecio de su gobernantes y
en la malquerencia de sus habitantes.
No comprendo la actitud de sus pobladores que cayeron en el conformismo, con el
debido respeto tengo que decirlo, me pareció un pueblo de agachones, ya se
acostumbraron a la indiferencia de sus gobernantes, a la violencia y a la dádiva.
Todo empezó con el despistado Arturo Diez Gutiérrez, continuando con el tortero
Oscar Almaraz, después el infumable cirquero Xicoténcatl González Uresti y su
equipo de corruptos e incompetentes, historia continuada por la gringa/mexicle,
metida a alcaldesa de nombre Pilar Gómez Leal, todos han sido un fiasco,
cortados por la misma tijera amparados por el “valemadrismo”.
La ciudad sufre la revancha que en sus momentos tuvieron los priistas
comandados por el anodino Egidio Torre Cantú que pasó sin obras sustanciales
circunscrito a remodelar la calle 0cho y sólo porque benefició su fraccionamiento y
casa de gobierno, atrás quedaron las obras faraónicas que cada gobernador
dejaba como distintivo de la ciudad.
Enrique Cárdenas dejó el complejo gubernamental de la torre de gobierno, el
Congreso Estatal y la Procuraduría Estatal, además del Centro de Convenciones,
algo super avanzado para aquella época 1979, después llegó el Dr. Emilio
Martínez Manautou y dejó grandes Hospitales en el Estado y en Cd. Victoria, el
Hospital General, el Hospital Infantil y el Centro Cultural frente a Palacio de
Gobierno, así como los grandes boulevares arbolados.
Américo Villarreal Guerra, construye la unidad cultural atrás de torre de gobierno
que incluye un laguito, canchas deportivas infantiles, pista de atletismo, ciclo pista,
y un planetario, asimismo introduce el acueducto que viene desde la presa Vicente
Guerrero que resuelve las necesidades de agua de la ciudad.
Manuel Cavazos Lerma cuenta entre sus obras el mejorar las carreteras de la
entidad a 4 carriles, la carretera rumbo nuevo Cd. Victoria/Jaumave que le dio
celeridad y seguridad a la Ciudad de México, brincando la peligrosa carretera del
antiguo camino real a Tula, también le dio mucho apoyo a Matamoros.
Tomás Yarrington dejó todos los centros culturales del Estado y beneficio
ampliamente a Matamoros su ciudad natal, Eugenio Hernández Flores modernizó
Cd. Victoria dejando obras monumentales como el complejo Bicentenario de la
llamada Torre Nueva con un edificio monumental de 25 pisos, parque fotovoltaico,
Congreso del Estado, Centro de Convenciones y múltiples edificios
gubernamentales.
Pero…el que rompe el esquema es Egidio Torre Cantú, dedica todos los recursos
a las academias de policías y se va en banda, no deja una sola obra
gubernamental que le recuerde, salvo la entrada a la ciudad, ni por ser de Cd.
Victoria le preocupó porque tuviese servicios públicos de calidad, un gobernador
para el olvido.
El que de plano no ha hecho nada por la ciudad y endeudó el Estado es el actual
gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca usted puede ver sus
comunicados de prensa donde pondera la entrega en el sur de Tamaulipas de
cubre bocas, parques y centros de recreación en plena pandemia, tanques
elevados para agua, en Reynosa centros portátiles Covid19, algunas obritas de
agua en ejidos de la entidad, pero de Cd. Victoria nanay.
Comunicados donde se ve al gobernador perdiendo su tiempo que tan caro
pagamos los tamaulipecos subiendo cacharros a un camión de basura, dizque
organizando jóvenes de la UAT para limpiar la ciudad, prometiendo un programa
amplio de vialidad que no cumplirá, porque la ciudad está totalmente abandonada
que el bacheo ya no funciona, hay que levantar las carpetas y volver a pavimentar.
La otrora orgullosa colonia Mainero fundadora de la ciudad tiene sus calles peor
que una ciudad bombardeada, basura por doquier, es un asco, afrentan a sus
moradores que se avergüenzan de vivir asi y contar con gobiernos tan infames.
Al gobernador no le alcanzará ni el tiempo, ni el dinero en lavar su imagen como
gobernante digno que pueda ser recordado por algún bien a la comunidad
Tamaulipeca, los Victorenses se sienten agraviados por los Presidentes
municipales heredados por el Panismo; el Coahuilense avecindado Xicoténcatl y la
Texana Pilar, como si Victoria no tuviese hijos dignos que le representen.

Discussion about this post