Si a un país le deben este sobrenombre es a México, porque suceden hechos que en
otras latitudes del universo simplemente no son concebibles y esto no es novedad, basta con
solo mirar el presente para darnos cuenta de esta inferencia.
Desde el fin de semana pasado, las autoridades mexicanas filtraron el rumor sobre
una nueva petición al gobierno del todavía presidente Donald Trump, para la extradición de
Genaro García Luna, ex hombre fuerte en materia de seguridad. Aunque a estas alturas ya
no estamos seguros si era seguridad pública o de la delincuencia organizada.
El caso es a media mañana del último día de noviembre, los medios digitales en el
periodismo nacional, señalan que el presidente López informó que la Fiscalía General de la
República (FGR) lleva un proceso independiente y autónomo en la solicitud de extradición
de Genaro García Luna, lo que indica que los rumores no resultaron simples especulaciones
y hasta bromas de mal gusto.
El caso es serio y todo indica que, a solicitud de algún desconocido, en un afán
porque México sea más justo y competitivo en materia de justicia penal, la FGR investiga
al ex secretario de Seguridad Pública, Genaro N y descubrieron su participación en varios
ilícitos, por lo que se iniciaron las gestiones diplomáticas para que el delincuente sea
juzgado en este país azteca.
Este lunes, en la acostumbrada Lagañera del Palacio Nacional, el presidente de los
mexicanos, Don Manuel López, frente a los reporteros de la fuente, hizo el anuncio sobre el
hecho, aunque confesó que, por ahora, “No tengo información sobre eso, es un proceso que
lleva la fiscalía y se actúa, en este y en otros casos, con independencia y autonomía”, dijo el
mandatario.
El de Macuspana, Tabasco, expresó que don Genaro G, ex secretario de Seguridad
Pública del país, ya tienen una orden de aprehensión por su presunta responsabilidad en el
delito de enriquecimiento ilícito, pues no ha podido demostrar el origen de ¡27 millones de
pesos!
El monto es el que se calcula fue el costo utilizado para la compra de bienes
inmuebles en México, por lo que una juez del Estado de México otorgó la orden de captura
del alto funcionario del gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa.
Como bien se recordará el todo poderoso hombre de la seguridad en México, rechazó
incorporarse al programa de testigo protegido en Estados Unidos y se encuentra esperando
inicie su juicio en la Ciudad de Nueva York, E. U., donde enfrentará cargos por su supuesta
relación con el narcotráfico.
Lo muy extraño del tema es que hasta antes de la detención de Don Genaro, el 10 de
diciembre del año pasado en Dallas., Texas, E. U., García Luna en México era un
ciudadano ejemplar, sin queja o mancha que le impidiera el trámite de residencia y
ciudadanía que había iniciado en aquél país.
Sin embargo, “…el mexicano García Luna está acusado de aceptar millones de
dólares en sobornos del Cartel de Sinaloa y de ‘El Chapo’ Guzmán, mientras controlaba la
Policía Federal de México y era responsable de garantizar la seguridad pública en México,
declaró el Fiscal de los Estados Unidos, Richard P. Donoghue.
El otrora alto funcionario de la seguridad en México fue señalado en el juicio de
Joaquín El Chapo Guzmán, por haber recibido millonarios sobornos durante su gestión
como secretario de Seguridad Pública, en el sexenio de Felipe Calderón.
Jesús “Rey” Zambada, exsublíder del cártel de Sinaloa, dijo al jurado que pagó a
García Luna en un restaurante a cambio de protección para el cártel.
Lo que queda por analizar, son los ‘asegunes’ que surgen de este final del cuatrienio
del presidente Trump y no dude que la fidelidad del de tabasco al de Nueva York sea
recompensada con esta segunda repatriación de presos que vivimos los mexicanos de aquél
y éste lado de la frontera.
Cierro este espacio con la reflexión de lo vivido a ojos vistos y mirada ciega, en estos
dos años de un gobierno que prometió ser diferente, de un gobierno que inyectó esperanza,
de una administración presidencial que prometió justicia, equidad y solidaridad.







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