Desconozco quién o dónde inventaron esa palabrita como el título de hoy, pero es
claro que todos la entendemos como algo irreal, algo inexistente que solo en la mente toma
forma y sentido, puede ser una ilusión.
Fantasmas nos parecieran algunos temas que nos corresponde vivir en este siglo.
Fantasías que no son ilusiones, son realidades.
A nivel mundial el COVID-19, significativamente ha mermado la salud de la
humanidad, ya con enfermos que logran salir -aún por algún tiempo-, pero también los
registros de otros -más de dos millones- que les tocó morir con la desesperación de no
poder respirar.
La mayoría de médicos han hecho eco de recomendaciones básicas para prevenir el
contagio, como el uso del antibacterial y el gel, los cubre bocas y la Sana Distancia; lo que
ha permitido la industrialización de los dos primeros.
Por otro lado, desconozco de costumbres como salir de casa, por cuánto tiempo,
distancias y frecuencias… ya al cine, misa, súper mercados, visitas a familiares y amigos,
paseos o viajes cortos, medianos o largos. El caso es salir de casa.
Sé de una tamaulipeca, radicada en Houston, Tx., que manejó su automóvil desde esa
ciudad gringa para entrar a territorio nacional por Matamoros; durmió en la capital
tamaulipeca y continuó su viaje a la CDMX, donde se reunió con un grupo de colegas para
juntos viajar al paradisiaco Cancún… pero el Huracán les sorprendió.
Con auxilio de las autoridades y empleados de su hotel en Cancún, libraron bien la
experiencia y retornaron a la CDMX, de donde ella volvió al volante de su ‘troca’ para
dirigirse a Aguascalientes y de ahí a Cd. Victoria, donde ha estado por más de una semana,
pero sorpresivamente emprendió el camino a Houston y anunció que regresaría en una
semana, pues viajará a Monterrey, Nuevo Laredo y Aguascalientes… y la pregunta
obligada ¿Y el COVID?
Pudiera entender que hasta viaja por negocios, pero con cuánta gente ha convivido y
eso de la sana distancia, el contacto… me parece irresponsable.
En otro caso, una señora, empleada de la SET, vivía sola con su diabético esposo,
quién a causa de esta enfermedad crónica, perdió la vista en ambos ojos desde hace más de
una década.
La vida de este matrimonio victorense seguramente fue muy particular. Y en este
pandémico año, precisamente hace tres semanas, familiares y amigos nos enteramos de la
muerte de él, nadie preguntó la causa, dimos por entendido fue consecuencia directa de la
diabetes.
Pocas personas fueron hasta el domicilio del matrimonio para dar el pésame, aunque
no faltó el comentario que, habiendo muerto desde antes de media mañana, el cuerpo no
había sido llevado a la funeraria hasta las 19 hrs.
Al final de la semana pasada corrió el rumor de que el COVID había hecho víctima a
este enfermo crónico de diabetes y la esposa e hijos, se mantuvieron herméticos no solo en
el contagio y muerte del paciente, sino hasta la fecha.
Lo indignante y hasta amenazante es que, en una ceremonia cívica educativa, la ahora
viuda estuvo presente, conviviendo, pese a su semblante pálido y enfermizo, del que
muchos pensaron era por la muerte reciente de su esposo, pero la señora ahí estaba, quizá
para escuchar el pésame de los que no fueron al funeral.
Esa fue la última aparición pública de la viuda, poco contesta el teléfono y los
mensajes y se sabe está confinada en su domicilio, lo que ha hecho suponer que el marido
fue una víctima más del COVID y ella está contagiada.
El arriesgarse al contagio como la mexicana de Houston, me parece muy
irresponsable y no porque sea uno obsesivo, sino porque los riesgos a contraer la
enfermedad son muy altos.
En el otro caso, ocultar la enfermedad, puede ser muy privativo y se vale, pero lo que
no es válido es saber que tienes COVID Y salgas a la calle y convivas con otros, sabiendo
eres un alto riesgo de contagio masivo.
A nivel rumor social, no mediático, se habla de contagios masivos entre funcionarios,
sobre todo, de la administración pública y lo peor es que se ocultan y no han sido capaces
de confinarse en su cuarentena.
Televisa del Golfo, en su noticiero estatal, este último miércoles de octubre, señalaba
que Tampico y Victoria son los municipios con más contagios de COVID-19 en todo el
estado.
Fantasma o realidad, parecieran dos palabras que se contradicen, pero que se pueden
interpretar como una situación, un contexto que asusta, que pareciera espejismo de un mal
sueño, pero que vivimos, padecemos, sufrimos y hasta muertos ponemos.







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