Ser parte de la tribuna más alta de la nación
es sin duda alguna una posición que buscan
quienes se dedican a practicar y vivir de la
política, y que además da la oportunidad a
quienes logran llegar de representar a los
ciudadanos de éste país.
Por eso los diputados federales tienen—o
deben tener—un lugar especial en los ámbitos
políticos, pues en ellos esta aprobar leyes para
el progreso de la nación y gestionar beneficios
para quienes habitan a lo largo y ancho de la
geografía nacional.
Sin embargo hay veces en que pierden la
brújula de su verdadera responsabilidad, para
apoyar proyectos políticos que les reditúen
beneficios a ellos en el futuro inmediato o a
largo plazo, lo cual no es malo si lo hacen a la
par de cumplir su compromiso con los
ciudadanos que dicen representar y que los
avalaron en las urnas.
Pero desgraciadamente no es así y la prueba
se da recientemente pues muchos de los
legisladores incluyendo los de Tamaulipas se
sumaron a la campaña del coordinador en San
Lázaro Mario Delgado, para llevarlo a la
dirigencia de MORENA robándole tiempo a las
tareas legislativas, pero mas grave aun porque
ni siquiera levantaron la voz para defender el
presupuesto destinado a las entidades
federativas de las cuales arribaron a la capital
del país.
Independientemente de los resultados de la
campaña partidista los legisladores que se
embarcaron en ella tendrán que dar la cara a
los ciudadanos de sus estados, y en el caso de
Tamaulipas los legisladores encabezados por
Erasmo González Robledo deberán rendir
cuentas.
Seguramente se harán los “perdedizos”, pero
tendrán que salir de nueva cuenta a pedir el
voto ciudadano porque tienen pretensiones de
seguir en las nominas oficiales, y ahí será
cuando los votantes “le pasaran la factura”.







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