Cd. de México, 8 de Sep. de 2020.- Las 18 organizaciones campesinas y de productores agropecuarios más importantes de México, reprobaron la propuesta de presupuesto del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, remitida a través del Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, al Congreso y urgieron a los diputados a enderezar la página, para una reasignación más justa y congruente con la situación y las urgencias del campo.
En un documento en el que muestran su posicionamiento y malestar por el deplorable tratamiento al sector primario de la producción, uno de los pilares de la economía nacional y de los avances en la búsqueda de la soberanía alimentaria, refieren la drástica caída presupuestal para el sector en los últimos tres años.
Citan que en el presupuesto del 2019 se cayó de los 74 mil 476 millones de pesos aprobados en 2018 a 65 mil 435 millones de pesos para 2019, en tanto que para el 2020, tuvo otra dramática caída a 47 mil
577 millones de pesos, equivalente a un 40 % en sólo dos años.
Dejan asentado que esperaban que en las proyecciones para el 2021 se mejorara sustancialmente para darle viabilidad al campo mexicano, pero solamente se da un raquítico aumento de mil 548 millones de pesos, al incrementarlo a 49 mil 291 millones de pesos.
Lamentan que de esa asignación de los recursos para atender las necesidades del campo mexicano, solo 3 de cada 100 pesos de la SADER sean para el fomento productivo para la agricultura, ganadería, pesca y acuicultura; y donde sectores vulnerables como las mujeres rurales, carecen de una partida
específica.
Enfatizan que ante esa crítica situación, que pone en riesgo la productividad del agro mexicano, “hacemos un llamado a las y los legisladores, de todas las fracciones políticas representadas en el Congreso de la Unión a trabajar unidos, sin distingos partidistas, por un presupuesto justo para el campo”.
Es injusto también, citan ” que el financiamiento rural es golpeado con la eliminación de la
Vertiente Financiera del Programa Especial Concurrente, el cual agrupa el gasto destinado al desarrollo rural de todas las dependencias federales”
Refieren que están conscientes de que la economía mexicana atraviesa un momento sumamente
complejo, pero señalan que precisamente por ello, “los temas de salud y de seguridad alimentaria deben ser prioridad”.
Recuerdan que “En plena crisis sanitaria el campo dio la cara por la economía nacional y en un
trimestre donde las actividades industriales y de servicios cayeron 26 y 16 por ciento respectivamente, el sector primario solamente cayó un 2 por ciento”.
Afirman que ello se debió ” gracias al esfuerzo de millones de productoras y productores rurales, una crisis económica y de salud no ha sido aún una crisis social, pese a la baja en la demanda y en los precios de muchos productos del campo”.
“Exigimos lo justo y estamos a favor, como siempre lo hemos hecho, que los apoyos se entreguen de manera directa a los productores. Nuestras organizaciones son sociales, dan voz las necesidades de millones de personas que viven en el medio rural, por ello, respaldamos la posición de apoyar
prioritariamente a los más pobres, pero los más pobres de los pobres están en el campo y la pobreza se combate con programas productivos no con asistencialismo. Oportunidades, no dádivas.”, subrayan.
Destacan que al campo le urge impulsar su productividad para seguir siendo competitivo. y refieren que las diferencias con la política agropecuaria de otras naciones, tienen al sector primario, ante la falta de respaldo a las y los productores mexicanos, en una desventaja que, si no atendemos ahora, pagarán las siguientes generaciones.
Señalan que para el panorama que dibuja el Secretario de Hacienda, quien ha manifestado que, en 2021, los mexicanos viviremos la peor crisis económica desde 1932, es necesario garantizar el abasto y el acceso a la canasta básica para el país, ésto debe ser una de las prioridades de Estado.
Y enfatizan que si vienen tiempos aún más difíciles, “es fundamental que promovamos un presupuesto que blinde lo que más queremos: salud y alimentos en las mesas de las familias mexicanas”.
Por ello, reiteran su llamado a los legisladores federales para que, en ejercicio de sus derechos,
brinden para 2021 un presupuesto con una política agropecuaria que dé certeza al país y no dependa de comprar lo que se siembra en otras partes del mundo.
Entre las organizaciones campesinas firmantes del documento, aparecen entre otras el Consejo Agrario Permanente, la Confederación Nacional Campesina, la Confederación Nacional de Propietarios Rurales, y la Central Campesina Independiente.

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