Cd. De México, 24 de Agosto del 2020.- En definitiva la molestia en las piernas, aunado a muchas otras malas sensaciones e incluso venas varicosas visibles es un problema que prevalece principalmente en las mujeres.
El nombre médico es Insuficiencia Venosa Crónica (IVC) y la Federación Internacional de Flebología la define como los cambios producidos en las extremidades inferiores, resultado de la hipertensión venosa prolongada.
Esto se debe a una incapacidad del retorno sanguíneo al corazón por una anormalidad en las paredes y válvulas de las venas que condiciona obstrucción y reflujo sanguíneo.
Los síntomas que se presentan son los siguientes:
-Dolor, pesantez y piernas cansadas.
-Calambres, comezón y sensación de calor.
– A la exploración física se encuentran telangiectasias o venas muy ingurgitadas (se conocen como arañitas), hinchazón, cambios de coloración de la piel, dificultad para caminar y pueden presentarse úlceras que son las manifestaciones visibles más avanzadas.

Así como el tratamiento consiste en dos vertientes específicas, el farmacológico y el no farmacológico, este último consiste en medidas de alivio y cuidados para el reflujo venoso tanto para personas con riesgo como para las ya diagnosticadas con IVC:
– Evitar o corregir el sobrepeso u obesidad.
– Evitar estar de pie o sentado por tiempo prolongado.
– Utilizar calzado cómodo.
– Corregir el estreñimiento.
– Evitar o dejar de fumar.
– Ejercicios de punta-talón y movimientos circulares de pies.
– Realizar ejercicio físico aeróbico regular, como natación o caminar.
– Elevar las piernas de 15-30 minutos diarios.
– Masaje e hidroterapia con agua tibia a fría.

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