Depende de donde caiga el aguacero, es como se ven sus beneficios, en estos
días de canícula, ver y sentir la lluvia es un verdadera bendición divina, para
aquellos creyentes de un ser supremo. Y una obra magnifica de la naturaleza
que brinda una amplia expectativa de mejores campos y mejores cosechas.
Sin embargo en las aguas estancadas las cosas se ven diferentes, las ciudades
sufren y se desgastan con las aguas de lluvia, sobre todo si estas provocan
inundaciones, como las que ocurrieron en Reynosa, donde el huracán Hanna,
se detuvo por algunas horas y vertió sus aguas en toda la mancha urbana,
dejando colonias y hogares inundados, con familias que perdieron
pertenencias y enceres domésticos básicamente.
De este hecho natural, ninguna autoridad es culpable, la naturaleza nunca se
equivoca, pero los que si andan mal y de malas son los adversarios, que ven
como la autoridad municipal y estatal, asumen su compromiso y dan
respuesta inmediata a la población afectada. Las zonas propensas a
inundarse, seguirán inundándose, y como dato adicional, la mayoría de estos
asentamientos humanos, en su momento fueron invasiones e irregulares, la
mayoría en zonas de alto riesgo.
Hemos visto como a través de las aguas turbulentas, muchos han querido
sacar raja política, dividiendo la opinión en redes sociales, y a los que nada
les embona, esos siempre critican, pero nunca hacen nada, pero sus criticas
están por todos lados, seguro estoy que si algo hicieran por su ciudad, no
tendrían el tiempo de estar pendientes de las redes sociales.
De esas aguas turbulentas también le llovió sobre mojado a la regidora
Claudia Hernández, que se apersono con un impermeable, con mucho ánimo,
criticando a la alcaldesa, pero salió peor, porque no llevaba ni una solución, y
de ayuda ni hablar, solo saliva. Y muchas ganas de tomarse selfies.
Oiga y ya que hablamos de oportunismo, alguien sabe dónde quedo el
diputado Armando Zertuche, en estos momentos que la ciudad requiere de
todo; ahí si lo ven, le avisan que la ciudad se inundó por las fuertes lluvias.
La crítica siempre en las aguas turbias, es reacia y destapa bajos instintos
políticos, y saca a relucir lo peor de las aspiraciones políticas de los
adversarios al poder. Si no échele un vistazo a las redes, al Facebook, al
Twiter y demás plataformas y se dará una idea, de lo que escribo.
Sin embargo, el reconocimiento popular está a la vista, las obras de
infraestructura hidráulica están ayudando en mucho, a que el agua de lluvia,
se desaloje más rápidamente, bajo la administración de la doctora Maki
Ortiz, la ciudad ha tenido inversiones sin precedente en este rubro.
Pero como a sus adversarios nada les embona, la crítica se hace agria y sin
fundamento, en años anteriores, el agua de lluvia duraba semanas en los
hogares, ahora es cuestión de horas, quizá un día, pero fluye y se desaloja,
echo que no pasaba con anterioridad.
Pero lo que comento, no lo ven los incompatibles, los críticos y sabelotodo,
esos solo ven la oportunidad de criticar y sin argumento alguno. Las aguas
turbias destapan adversarios.
Al tiempo.
De Aquello y lo demás…
El gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, estuvo
recorriendo las zonas afectadas por el Huracán Hanna en Reynosa, colonias
como la Unidad Obrera y zonas aledañas, fueron atendidas y escuchadas por
el mandatario estatal.
Hasta esos puntos, donde el agua y la copiosa lluvia, dejaron serios daños por
las inundaciones de hogares, con la ayuda de un equipo amplio de trabajo, el
gobernador repartió despensas, comida y utensilios de limpieza y sanitación.
Además se dispuso de maquinaria y equipo técnico, para coadyuvar con los
vecinos y autoridades locales, el desalojo de aguas de las zonas bajas, que
han dejado en las ciudades cuantiosas pérdidas materiales.
La responsabilidad del gobernador Cabeza de Vaca, con su ciudad Reynosa,
ha sido preponderante, para que los colonos y afectados, tengan en el
gobierno estatal, un fuerte apoyo y respaldo en estos momentos de
afectaciones por cuestiones naturales.







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