Mire lo que son las cosas, muchos se preguntan ¿hasta cuándo terminará la
contingencia? Lo cierto, cierto, es que nadie sabe, y los datos dados a
conocer por cualquier autoridad son solo, datos preliminares y pronósticos
técnicos, que pueden variar en una complejo multifactorial de
acontecimientos naturales básicamente.
Como lo que ocurrió en Reynosa, donde la naturaleza de manera implacable,
detuvo su paso, y se estacionó en la región, el Huracán Hanna, vertió sus
aguas en la ciudad, principalmente, ocasionado serias y graves inundaciones
en colonias proclives a inundaciones por estar en zonas de riesgo y bajas de
la ciudad.
Este fenómeno meteorológico, trajo consigo beneficios en las zonas
agrícolas, no así en las ciudades, principalmente Río Bravo y Reynosa, hasta
donde el gobierno estatal, por instrucciones de gobernador Francisco Javier
García Cabeza de Vaca, se desplegaron equipo humano, técnico y
maquinaria, para ayudar a las colonias inundadas.
Se estima que en Reynosa, sean unas 70 colonias las afectadas, las mismas
cuando suceden este tipo de precipitaciones y se colapsan los drenes, que a
pesar del esfuerzo de autoridades, la población sigue arrojando todo tipo de
objetos a su cauce y con ello generan serios problemas de inundaciones, que
luego a los que nada les embona, reclaman airadamente al municipio y el
estado.
La CNA, CILA, emitieron un comunicado, que fue replicado y difundido por el
ayuntamiento que preside la doctora Maki Ortiz, para que las familias que
viven en zonas de riesgo salieran de sus hogares a refugios seguros, por la
posibilidad del desbordamiento del Río Bravo.
El ayuntamiento puso en operación desde el primer día, albergues, para las
familias que lo solicitaron, pero la inmensa mayoría se quedó en sus casas, y
las redes sociales, explotaron con fotos de gente con el agua hasta el cuello, y
los incompatibles, a quien cree que culparon, exacto al gobierno municipal y
estatal, pero los sifones se veían repletos de basura, llantas y hasta enseres
domésticos, y de eso nadie asume la responsabilidad.
Pero como a los incompatibles nada les llena, porque solo se dedican a
criticar, pero no mueven un dedo para realizar alguna labor altruista o de
ayuda en momentos como los que vive la ciudad de Reynosa, muy fácil es
vociferar y ofender, pero muy distinto trabajar y dar resultados.
La temporada de lluvias seguirá, ya se anuncia un nuevo fenómeno
meteorológico en el golfo de México, los focos rojos se prenden, porque
entre la pandemia, la sana distancia, la nueva normalidad, y ahora las lluvias,
la ciudad más productiva del estado, necesitan recobrar sus bríos.
Al tiempo.







Discussion about this post