Este domingo concluye la Feria del Libro UAT 2026; por tanto, es el día indicado para acudir al Campus Sur de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y disfrutar de un escenario propicio para la cultura y el conocimiento. Este evento, que cuenta con reconocimiento estatal, nacional e internacional, es un escaparate para adentrarse en el fascinante mundo de los libros.
Inaugurada por el rector, Dámaso Anaya Alvarado, el pasado 31 de octubre, cumple las expectativas tanto de quienes exponen como de quienes acuden a las exposiciones y eventos integrados a la agenda de la Feria. También las cumple en materia de asistencia, porque, de acuerdo con la información disponible, durante poco más de una semana más de 100 mil personas disfrutaron de todas las formas de expresión cultural previstas.
El dirigente de los universitarios tuvo actividades en la zona sur de la entidad, con la idea de estar presente en repetidas ocasiones en la Feria del Libro UAT 2026, entre ellas la realizada este sábado en la Facultad de Comercio y Administración, donde puso en marcha el Centro de Desarrollo Empresarial e Innovación Social, desde el cual podrán impulsarse proyectos de emprendimiento, asesorías y propuestas de innovación para las empresas de la región.
En esa misma Facultad, Anaya Alvarado develó la placa que da nombre a la Sala Empresarial “Mtro. Felipe Pearl Zorrilla”, como reconocimiento al líder empresarial del sur del estado, quien forma parte del Patronato de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Al referirse al homenajeado, el rector dijo que su trayectoria en las aulas de la FCAT permanece en las decisiones de sus alumnos y cuya huella reconoce la Universidad, ya que contribuyó a la fundación de la División de Estudios de Posgrado e Investigación, además de contar con una destacada trayectoria empresarial que ha impactado en el desarrollo comercial, industrial y portuario.
Otras actividades fueron la firma de convenios de colaboración con la Asociación de Agentes Aduanales de Tampico y Altamira, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Delegación Tamaulipas, y la delegación de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación.
Los acuerdos firmados son un puente entre el conocimiento que se genera en las aulas y las oportunidades que se crean en las empresas; de ahí que las organizaciones empresariales decidan participar con la universidad pública.
Acompañaron al rector en sus actividades previas a la clausura de la Feria del Libro UAT 2026 el presidente de la Asociación de Agentes Aduanales de Tampico y Altamira, Rolando Ramírez Monroy; y Pablo Eduardo Haro, de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, Delegación Tamaulipas.
Los otros
En otra época, el siete de noviembre era un día de fiesta en el Surponiente de la capital de Tamaulipas, porque el ejido que llevaba ese nombre tenía gente muy alegre a la que le gustaba compartir con sus vecinos de la ciudad.
Pasados los años, la tradición se perdió y ahora ya casi nadie se acuerda del Ejido Siete de Noviembre, mismo que, con el paso del tiempo, se convirtió en las colonias Américo Villarreal, Miguel Alemán y América de Juárez, así como en fraccionamientos populares como el Luis Quintero Guzmán, del INFONAVIT, o bien aquellos realizados por desarrolladores como Rincón de Tamatán y Rincón de la Sierra.
Era muy común ver o encontrarse con ejidatarios del Siete de Noviembre en pos de gestionar apoyos para sus compañeros o, bien, quejarse de que la ciudad absorbía sus tierras y no podían hacer nada para venderlas en mejores condiciones. Aunque, al final de cuentas, esa comunidad rural quedó dentro de la capital de Tamaulipas para convertirse en un espacio semiurbano en el que habitan más de 60 mil personas.
Dijera don Marciano Aguilar Mendoza, uno de los secretarios generales de la Liga de Comunidades Agrarias: “Esos del Siete de Noviembre se niegan a ser urbanos, pero dejarán de ser gente de campo cuando menos lo piensen”. Desde luego, eso sucedió al final de cuentas.
Esa parte de Victoria es un sector populoso que tiene de todo para que la gente no deba trasladarse al centro de la capital a proveerse de víveres, enseres del hogar, ropa, calzado o comida, porque se llenó de comercios de todo tipo.
Vale decir que, desde el punto de vista político-electoral, el sector del ex Ejido Siete de Noviembre es relevante por la cantidad de secciones que tiene; de ahí que se busque con gran interés a los líderes sociales para movilizar a la población a favor de alguna causa política o de prospectos a candidaturas.
Además, si se suma el otro gran sector capitalino, integrado por las colonias Tamatán, Echeverría, López Portillo y todas las nuevas que hay rumbo a la sierra, como la Bethel, todas juntas pueden inclinar una elección de diputado o de alcalde.
Por esos rumbos hubo líderes muy luchistas, como Pascual Martínez Puga, Alejandro Flores Camargo y Braulio Vallejo Chávez, a quienes también se recuerda como precursores del transporte de pasajeros denominado “peseras”, que existió durante muchos años y fue el antecesor de los microbuses que ya van de salida, porque el sistema CONECTA, con modernos camiones tipo urbano del Gobierno del Estado, podría expandirse para atender la necesidad de traslado de las personas mediante rutas más directas hacia centros gubernamentales, educativos, comerciales y hospitalarios.

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