Los que tenemos el privilegio de ser adulto tenemos la facultad de poder narrar vivencias que, muchas veces, nos dejan aprendizajes que solo la edad nos permite valorar y contar ya con la voz o escribirlos.
Como profesor en incontables ocasiones he vivido la experiencia de preguntar a un estudiante -de cualquier nivel escolar desde la educación básica hasta la superior- de la razón de una tarea incumplida o una conducta inaceptable… en no pocas ocasiones he recibido como respuesta “… es que también mi compañero de asiento también…”
Como padre de familia o abuelo, también he recibido la misma respuesta de mis hijas o mis nietas… “¿Por qué no levantaste tu ropa?… -cuestiono- “Es que también mi hermana dejó su ropa tirada y hasta el baño está muy sucio…” es la respuesta que intenta cambiar el origen de la primera pregunta.
Incontables ocasiones he intentado aclarar que la conducta es individual y nuestros actos -irresponsables o no- de ninguna manera tenemos razón de compartirlos con otras personas, incluyendo a nuestros familiares.
Lamentablemente tardé mucho tiempo en comprender que culpar a otros de los errores propios, no son más que intentos de distracción sobre los hechos que se reclaman y como he repetido incontables veces: son pretextos, son conatos de desviar la atención, incluso clasificados en la psicología infantil y del adolescente.
Precisamente es lo que interpreto sucede en el partido político presidencial y sus protagonistas principales y secundarios… bueno hasta los militantes y simpatizantes contestan en la misma dirección infantil.
El mejor ejemplo es lo que se vive en México con el Clan Taddei Zavala, desde la ascensión de Guadalupe como presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), cuando fue propuesta por el de Macuspana y toma posesión el 31 de marzo de 2023.
En una reciente sesión del Consejo General del INE, el consejero -tabasqueño por cierto- Jorge Montaño, expresó la estupidez “…pedir la renuncia de Guadalupe Taddei constituye un acto de violencia política de género”.
Opinión desde luego que va en la misma dirección del partido presidencial marcada desde ese 2023 por Tartufo, que cuando le preguntaron su opinión sobre Taddei como presidente del INE, respondió: “A mí sí me parece muy bien… Es que lo no les gusta a ustedes a mí sí me gusta”. Dijo a la prensa.
Los periodistas cuestionaron y AMLO contestó: “…es una mujer experimentada, vean su trayectoria (…). No la conozco, ¿eh?, conozco a su familia, eso sí, y son gente progresista y demócrata, gente honesta, nada que ver con el conservadurismo (…). Porque los conservadores son muy hipócritas y muy corruptos”.
Picados en su amor propio, la prensa insistió con otras preguntas a las que el presidente de los mexicanos respondió con SUS verdades: “…tiene profesionalismo, es honesta, incapaz de actuar como el presidente que está saliendo (se refirió a Lorenzo Córdova); es mujer íntegra, fue examinada por una comisión del Congreso y es producto de un sorteo… es lo más transparente que puede haber…”.
Con su desliz sentimental dio pie al escándalo y como diría mi santa abuela: “Salió vana la nuez”
La titular del segundo piso de la CUATROTE no se quedó atrás… Después de la renuncia de Guadalupe Taddei Zavala, la presidente con ‘A’ dijo que la extitular del INE enfrentará una investigación, pero que también debe investigarse a Lorenzo Córdoba, expresidente consejero a quién sustituyó la recién renunciada.
Aquí justifico la primera parte de este espacio, porque viene a la memoria selectiva la conducta psicológica del infante y del adolescente… Culpar al vecino para intentar aminorar la responsabilidad…
Recordemos el tema central de este espacio y desde Palacio Nacional se insistió en separar la conducta de la exfuncionaria del INE de su papel de mujer. Aunque se niegue, fue la funcionaria quien fusionó lo personal con el cargo otorgado por los Morenos en la Cámara de Diputados.

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