El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se mostró dispuesto a aceptar un alto el fuego que mantenga las actuales líneas del frente con Rusia como primer paso para alcanzar un acuerdo de paz. La postura representa un cambio relevante en la estrategia de Kiev, que hasta ahora había rechazado la posibilidad de aceptar una situación territorial que dejara bajo control ruso los territorios ocupados.
Durante una entrevista con la cadena estadounidense Fox News, Zelenski respondió afirmativamente cuando le preguntaron si aceptaría un acuerdo que congelara las posiciones actuales, siempre que Ucrania conservara al menos el 75 por ciento de su territorio. El mandatario sostuvo que detener los combates de esta manera podría abrir una vía realista para poner fin a la guerra.
Sin embargo, la propuesta no significa que Ucrania reconozca legalmente la soberanía rusa sobre las zonas ocupadas. La idea consiste en detener las hostilidades en las posiciones actuales mientras continúan las negociaciones para alcanzar una paz duradera.
El presidente ucraniano subrayó que cualquier acuerdo deberá incluir garantías de seguridad por parte de Estados Unidos y sus aliados europeos, con el objetivo de impedir una nueva ofensiva rusa después de un eventual alto el fuego.
La propuesta llega después de más de cuatro años de guerra y en medio de una renovada presión diplomática de Washington para acercar a Kiev y Moscú a una solución negociada. Zelenski también insistió en que Ucrania debe participar directamente en las conversaciones y que las decisiones sobre su futuro no pueden tomarse sin su presencia.
Otro punto central es el control territorial. Según estimaciones citadas por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, Rusia mantiene bajo su control aproximadamente una quinta parte del territorio ucraniano reconocido internacionalmente, incluida Crimea, anexionada por Moscú en 2014.
Rusia mantiene sus exigencias mientras avanzan los contactos diplomáticos
La posibilidad de una tregua no garantiza un acuerdo inmediato. Moscú ha mantenido sus exigencias territoriales y políticas, mientras que Kiev busca condiciones que permitan detener los combates sin renunciar formalmente a su soberanía sobre las regiones ocupadas.
En paralelo, el enviado estadounidense Steve Witkoff sostuvo conversaciones con Zelenski y posteriormente se reunió con el presidente ruso, Vladímir Putin, para abordar posibles vías de negociación. El Kremlin manifestó su disposición a reanudar conversaciones trilaterales con Estados Unidos y Ucrania, aunque todavía existen diferencias importantes sobre las condiciones para terminar el conflicto.
Por ahora, la declaración de Zelenski representa una apertura a negociar un alto el fuego sobre la base de las posiciones militares actuales, no un acuerdo definitivo de paz. El avance de las conversaciones dependerá de que ambas partes encuentren condiciones aceptables sobre seguridad, territorio y el futuro de las regiones afectadas por la guerra.

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