Francia aseguró un suministro adicional de 200 mil toneladas de diésel al mes procedentes de Emiratos Árabes Unidos y Baréin, como parte de las medidas impulsadas por el presidente Emmanuel Macron para proteger el abastecimiento energético y mitigar el aumento de los precios de los combustibles. El acuerdo se concretó durante la gira del mandatario francés por países del Golfo Pérsico y fue anunciado el 21 de octubre de 2026.
El compromiso contempla entregas de 100 mil toneladas mensuales por parte de cada país. Este volumen se suma a las 95 mil toneladas que Arabia Saudí se comprometió a suministrar durante octubre y noviembre. En conjunto, los acuerdos representan aproximadamente el 10 % del consumo de diésel de Francia, según fuentes de la Presidencia francesa citadas por medios europeos.
La medida busca reducir el riesgo de escasez durante los próximos meses, en un contexto de tensión en los mercados energéticos y de preocupación por el encarecimiento del costo de vida en Francia.
La petrolera francesa TotalEnergies será la encargada de gestionar la distribución del diésel adicional en el mercado francés. Su director ejecutivo, Patrick Pouyanné, destacó la importancia del acuerdo para garantizar el suministro durante el invierno, ante los riesgos que enfrenta el mercado internacional de hidrocarburos.
La crisis energética está relacionada con el conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán, iniciado en febrero de 2026, y las restricciones en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas. La interrupción del tránsito y el aumento de los costos logísticos han complicado el abastecimiento de distintos mercados.
Francia también había recurrido a sus reservas estratégicas de petróleo para aliviar la presión sobre los precios en las estaciones de servicio. Según los reportes, esa medida contribuyó a reducir temporalmente el costo de los combustibles, aunque las autoridades no han precisado cuánto podrían bajar los precios gracias al nuevo suministro.
Francia busca reducir su dependencia energética del estrecho de Ormuz
Además de asegurar nuevas entregas, el Gobierno francés trabaja con sus socios del Golfo para reducir la vulnerabilidad de las rutas de suministro. Macron señaló que los costos de transporte de hidrocarburos se han multiplicado por diez y planteó crear un mecanismo de garantías financieras para facilitar el movimiento de buques y la contratación de seguros.
El acuerdo representa una medida de emergencia para proteger el abastecimiento, pero no garantiza por sí solo una reducción permanente de los precios. La evolución del conflicto en Oriente Medio, la disponibilidad de transporte marítimo y las condiciones del mercado internacional seguirán influyendo en el costo que pagan los consumidores franceses.

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