Cioudad de México (8 de octubre de 2026).- La sequía ha repercutido en una menor producción de granos y hortalizas entre los agricultores mexicanos. El fenómeno también provocó cambios en los esquemas de siembra, con un mayor uso de la agricultura protegida y una reducción de la siembra a cielo abierto.
De acuerdo con los datos disponibles, el impacto se observa tanto en la cantidad cosechada como en las decisiones de los productores. Muchos han optado por sistemas de cultivo bajo cubierta para enfrentar la escasez de agua y las condiciones climáticas adversas.
La Encuesta Nacional Agropecuaria 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía indica que 58.2 por ciento de las unidades de producción agropecuaria reportó pérdidas relacionadas con algún factor climático. La sequía fue señalada por 36.8 por ciento de esas unidades como una de las principales causas.
Otros factores mencionados incluyen vientos, inundaciones, heladas y granizo. Además de la sequía, los productores enfrentan el elevado costo de los insumos y la presencia de plagas.
El cambio hacia la agricultura protegida representa una adaptación de los esquemas tradicionales. Los agricultores buscan reducir riesgos ante la falta de lluvias y garantizar mejores condiciones para sus cultivos. La menor producción de granos se refleja en los reportes del sector primario.
La situación se mantiene como uno de los principales obstáculos para el campo mexicano en el periodo reciente.

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