El Departamento de Salud de Pensilvania reportó 1,066 casos de sarampión desde que comenzó el brote en abril, convirtiéndolo en el mayor registrado en el estado en más de 30 años.
El condado de Lancaster, ubicado al oeste de Filadelfia, concentra una parte importante de los contagios y es considerado el epicentro del brote.
La enfermedad, altamente contagiosa, ya se ha extendido a más de la mitad de los condados de Pensilvania, mientras las autoridades continúan realizando labores de vigilancia y ofreciendo vacunación.
Más de 200 personas han sido hospitalizadas, mientras que las autoridades estatales reportan cinco muertes asociadas al brote.
La mayoría de los casos corresponde a personas que no estaban completamente vacunadas. Menos del 1% de los contagios registrados se ha presentado entre personas que habían recibido la vacuna triple viral contra sarampión, paperas y rubéola.
Estados Unidos enfrenta un repunte histórico
El brote de Pensilvania ocurre mientras Estados Unidos enfrenta un fuerte incremento de casos de sarampión.
Los datos más recientes citados por CNN sitúan en al menos 3,887 los casos registrados en todo el país durante 2026, con contagios reportados en prácticamente todos los estados.
La cifra convierte a 2026 en uno de los años más graves para el sarampión en Estados Unidos desde 1991, cuando se registraron miles de casos.
La situación también ha provocado medidas en otros estados. Nueva York declaró una emergencia estatal debido al aumento de contagios y amplió el número de profesionales autorizados para aplicar vacunas y realizar pruebas de detección.
El brote de Pensilvania ya superó los registros recientes de Texas y Carolina del Sur, donde también se habían presentado importantes incrementos de casos.
Aunque las autoridades sanitarias de Pensilvania reportan cinco muertes asociadas al brote, existe una diferencia en el conteo federal: los CDC contabilizan actualmente dos muertes por sarampión en 2026 y señalan que sus cifras pueden modificarse conforme concluyan las revisiones correspondientes.
El avance de los contagios mantiene la atención de las autoridades sanitarias, especialmente ante la preocupación por las bajas tasas de vacunación en algunas comunidades.

Discussion about this post