La temporada regular de la NFL 2026 arrancó el 9 de septiembre con algo poco habitual: una revancha de Super Bowl en el primer día de calendario. Seattle Seahawks recibió a New England Patriots en el Lumen Field y se llevó el duelo por 13 a 10, un marcador ajustado que no dejó demasiado margen para conclusiones grandilocuentes pero que bastó para reinstalar al campeón vigente en el centro de la conversación.
Un día después, la liga movió el foco a Oceanía. San Francisco 49ers y Los Angeles Rams jugaron en el Melbourne Cricket Ground, dentro del paquete de partidos internacionales que la NFL sigue expandiendo, y el resultado fue de otro nivel: 27 a 7 para los 49ers. Ese resultado no se quedó como una curiosidad de pretemporada exportada; terminó pesando en cómo se leyó el resto del mes.
Los partidos que definieron el arranque
Antes de que rodara el balón, GE Globo publicó su guía de fuerzas con Los Angeles Rams como líder de la NFC (35 puntos) y Buffalo Bills al frente de la AFC (33 puntos). Era la lectura dominante al 9 de septiembre: Rams como superequipo, Bills como candidato de máxima categoría, y una lista de duelos imperdibles armada alrededor de nombres grandes. ESPN Deportes incluso publicó su propio ranking de diez partidos imperdibles de la temporada, aunque el dossier disponible no detalla cuáles entraron en esa lista más allá de la mención general.
La agenda internacional siguió sumando fechas. El calendario marca el NFL Rio Game para el 27 de septiembre en el Maracaná, con Dallas Cowboys enfrentando a Baltimore Ravens, y una semana después, el 4 de octubre, Washington Commanders visitará a Indianapolis Colts en Londres. Son los puntos donde la liga sigue empujando su producto fuera de Estados Unidos, algo que también mueve a las casas de apuestas fuera de españa, que ajustan líneas específicas para estos partidos exportados apenas se conocen los resultados de la semana anterior.
Dentro de la Semana 1 también hubo espacio para lo clásico: Kansas City Chiefs contra Denver Broncos en el Monday Night Football del 14 de septiembre, y Dallas Cowboys contra New York Giants en el Sunday Night Football del día anterior. Ninguno tuvo la carga simbólica de Seattle-Patriots ni el peso competitivo que acabó teniendo Melbourne, pero completan el cuadro de lo que la liga eligió destacar en horario estelar desde el primer fin de semana.
Mirando hacia el otro extremo del calendario, la temporada regular cerrará el 10 de enero de 2027, los playoffs empezarán el 16 de enero, y todo desemboca en el Super Bowl LXI del 14 de febrero de 2027 en el SoFi Stadium de Inglewood, el mismo escenario donde Seattle se coronó campeón la temporada anterior, una coincidencia que la NFL probablemente explote en cada promo entre ahora y febrero.
Quién manda realmente en la carrera a playoffs
La foto de pretemporada envejeció rápido. Nate Davis, columnista de NFL en USA Today, subió a Seattle al primer puesto de su ranking de poder tras la Semana 1, con un argumento simple: el campeón defiende el trono hasta que alguien lo tumbe. A Rams, en cambio, los bajó de forma abrupta después de la paliza en Melbourne; su reacción textual, “woof”, resume bastante bien el tono.
La cosa se movió otra vez para la Semana 3. Sharp Football Analysis, con un modelo que incorpora resultados reales en vez de reputación acumulada, ubicó a Buffalo primero, San Francisco segundo y Seattle tercero. Kansas City apareció cuarto y Rams cayó al quinto lugar, mientras que Baltimore, uno de los nombres fuertes en las previas de agosto, se desplomó al séptimo puesto con una caída de cinco posiciones en apenas dos semanas de actualización.
Los mercados de predicción cuentan una historia algo distinta a la de los rankings editoriales. Kalshi, que combina récord, calendario ajustado y precio de clasificación, le daba a Buffalo un 90% de probabilidad de llegar a playoffs, con Seattle, Kansas City y Cincinnati empatados en 79%, Philadelphia en 75% junto a Baltimore, y Rams todavía en 71% pese a su arranque de 0-1. Perder feo en Melbourne le costó a Rams el relato de favorito, pero no lo sacó de la ecuación de postemporada, al menos según ese modelo.
Zachary Pereles, de CBS Sports, había agrupado a Rams y Seattle en la máxima categoría de su ranking por niveles rumbo al Super Bowl, publicado antes de que arrancara la temporada. Las actualizaciones posteriores no borraron esa etiqueta del todo, pero sí demostraron que estar en el nivel más alto en agosto no garantiza nada una vez que el marcador empieza a contar de verdad.
Después de dos semanas y media, ningún ranking se sostiene intacto por mucho tiempo. Rams pasó de líder de conferencia a quinto lugar con una probabilidad de playoffs que sigue siendo alta pero ya no indiscutida; Seattle validó su corona con un triunfo ajustado y después la reforzó en los rankings posteriores; y Buffalo, que arrancó como favorito de la AFC, terminó liderando tanto el ranking estadístico como el modelo de mercado. Falta bastante camino hasta el cierre de temporada regular, pero el patrón ya es visible: en esta NFL, la reputación de pretemporada dura, como mucho, un par de semanas antes de que los resultados reales la reescriban.

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