Todo apunta a la necesidad de establecer en las instancias electorales, es decir, en el Instituto Nacional Electoral, los organismos estatales y hasta en los consejos locales, comités para la investigación de candidatas y candidatos, a efecto de evitar que lleguen a las boletas electorales nombres de personas relacionadas con delincuencia.
El punto es que el filtro que puedan poner los partidos políticos no es suficiente. Se requiere información sobre relaciones inadecuadas más allá de la postulación, mínimo hasta el primer tercio de las campañas proselitistas, ya que para ese momento podrían conocerse los resultados de las investigaciones que realicen los funcionarios electorales y comprometer a los dirigentes de los partidos políticos para que cambien de abanderado.
En esta semana que terminó, Jorge Montaño Ventura, consejero nacional del INE, hizo ver que podrán negar o retirar candidaturas al demostrarse con pruebas sólidas que las personas se hayan inmiscuido en actividades al margen de la ley, ya que solo de esa forma la presunción de inocencia podrá quebrantarse.
Tanto el INE como los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) tienen herramientas con las cuales podrían echar abajo candidaturas, como la fiscalización del origen y destino de los recursos de los partidos, aspirantes y candidatos, porque cada cual debe entregar los reportes de sus movimientos financieros y, tras la revisión, podrían percatarse de si han usado más recursos de los debidos y tendrán que demostrar su origen.
Todo este asunto es delicado y minucioso, pero en virtud de que tanto personas como partidos políticos tienen la negativa de apoyar aspirantes y candidatos con relaciones en organizaciones que operan fuera de la ley, las instituciones electorales están obligadas a entrarle al tema.
De por sí, en los últimos meses las críticas hacia el INE y los llamados OPLE arreciaron desde la ciudadanía, porque aspirantes, precandidatos y hasta funcionarios se promocionan hasta en las piedras y andan en recorridos por todos los rumbos con la finalidad de que la gente los vea como aspirantes a alcaldes, diputados, síndicos o regidores y que, llegado el momento de la nominación a través de los partidos, puedan ganar la loca carrera en la que andan desde el año pasado.
Desde luego, aquello peor sería que los comités que analizarán que las y los candidatos estén limpios salgan con que no encontraron nada, pese a los señalamientos de la vox populi en el sentido de que sí existan personas aspirantes o candidatos ligados a organizaciones delincuenciales que ellos no pudieron identificar.
Los otros
Ya quedó: Tamaulipas, con la firma del doctor Miguel Ángel Valdez García, secretario de Educación del Gobierno de la entidad, sí participa en el Acuerdo Nacional para la Regulación de Celulares en las Escuelas Públicas y Privadas de Educación Básica.
El polémico punto tuvo que ser ganado por las autoridades educativas del país, ya que nada más negativo existe para los procesos de enseñanza que los celulares en clase o en las escuelas, porque convierten a niños y jóvenes en autómatas de las redes sociales y de la publicidad negativa que en ellas se encuentra, sustrayéndolos de su obligación de tomar clase, participar en ella y cumplir con las actividades establecidas al interior de las escuelas.
El acuerdo nacional se tomó en la Tercera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas y allí, bajo la premisa de cuidar la salud emocional de las y los estudiantes, la regulación del uso de los celulares va, y quienes conforman la comunidad escolar, incluidos los padres de familia, tienen que respetar dicho acuerdo.
Los celulares serán restringidos en los planteles escolares a partir del mes de octubre próximo, desde luego durante la jornada escolar en los niveles de primaria y secundaria, en tanto que en las preparatorias y universidades serán las autoridades de cada institución las que definan las reglas, en el entendido de que lo mejor debe ser evitar que los alumnos estén en clase con el celular, porque en realidad están adentro del salón, pero en el celular, no en clase.
Valdez García hizo un comentario que, por muy sencillo que sea, implica una gran verdad: “El propósito es claro, evitar que las y los estudiantes se distraigan y así favorecer su atención en los temas educativos”. Esto quiere decir que, con los celulares en el salón, existe distracción total; no se escuchan los temas educativos, tampoco hay sana convivencia ni se alcanza el desarrollo integral que la educación proporciona a las personas.
Algo que también quedó bien claro con el acuerdo nacional para regular el uso de celulares en escuelas es que, en los foros estatales y regionales en los que participaron docentes, madres y padres de familia, así como especialistas en educación, el consenso fue determinante respecto a prohibir de manera total el uso de los aparatos móviles durante las clases.
Mejor decisión no pudo existir y un acuerdo nacional en el seno del Consejo de Autoridades Educativas del país debe respetarse, cumplirse y expandirse inmediatamente a todos los niveles educativos, es decir, que se incluya bachillerato y universidades.
Por otro lado, en el mismo asunto de educación, pero bien focalizada, el doctor Edy Izaguirre Treviño, director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Victoria, fue postulado por alumnos y maestros para registrarse como candidato a la elección que se llevará a cabo esta semana y que, de ganar, se mantenga en el cargo por un periodo más de cuatro años, es decir, del 2027 al 2030.
Desde hace unas semanas, al interior de la Facultad de Derecho, se registraron una serie de eventos en acato de la convocatoria para la elección de director, por parte de otros grupos que también buscarán ese cargo en el proceso que inició el jueves pasado con el lanzamiento de la referida convocatoria.
Habrá un espacio para que quienes se registraron para la elección vayan a los grupos de alumnos y docentes para solicitar su voto, aunque todo quedará definido en la jornada electoral que implica voto universal, libre, secreto y directo.
No será la primera reelección de director que suceda en la UAT si, como se espera, es ganada por Izaguirre Treviño, porque también se dieron casos en los que directores que podían reelegirse no lograron hacerlo

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