Durante la apertura del foro MEXAV en los Estudios Churubusco, Diego Luna exigió cambios en la exhibición del cine mexicano, destacando la falta de acceso del público a producciones locales que se financian con impuestos y subsidios gubernamentales.
En este encuentro audiovisual, la Secretaría de Cultura informó que se han otorgado apoyos a más de 300 proyectos a través del Instituto Mexicano de Cinematografía. Dos de cada tres estímulos entregados en el año han sido para iniciativas desarrolladas fuera de la Ciudad de México.
Acceso y financiamiento del cine nacional
Luna subrayó: “Tenemos una deuda pendiente con el público mexicano. Hoy, la mayoría del cine que se produce en nuestro país está financiado por los fondos e incentivos que da el Estado”. Argumentó que es fundamental vincular las películas con los contribuyentes que apoyan estos fideicomisos públicos.
El actor enfatizó que el esquema actual de asignación de fondos necesita una revisión profunda. “Es con dinero de nuestros impuestos, de la gente, que hacemos cine; sin embargo, no podemos asegurarle a esa misma gente el acceso a un cine que le represente, que lo interpele, que lo cuestione, que permita generar identidad y que nos recuerde la sensación de pertenecer a una comunidad”, agregó.
Luna también mencionó la permanencia reducida de las producciones nacionales en las cadenas de exhibición comercial como un obstáculo para su consolidación. Las películas mexicanas enfrentan dificultades para competir con los lanzamientos de grandes estudios internacionales.
Distribución y visibilidad de las cintas mexicanas
“Que el cine en México no pase suficiente tiempo en las salas es un problema. Que nuestro cine no llegue a las distintas plataformas en condiciones óptimas, también es un problema. Que el cine dependa del Estado, es un problema”, comentó Luna, quien destacó la necesidad de colaboración entre productores y distribuidores para resolver esta situación.
La falta de condiciones adecuadas para la llegada de cintas mexicanas a catálogos digitales limita su alcance en el mercado local. Se requiere un modelo de distribución que garantice la visibilidad de los proyectos en servicios de transmisión.
El pronunciamiento de Luna coincidió con la presentación de la película Hombre al agua, dirigida por Gael García Bernal y producida por él, en festivales internacionales como Venecia y Toronto. Esta cinta se estrenará en las salas comerciales de México el 24 de septiembre a través de Cinépolis Distribución.
El contraste entre el éxito en festivales y las condiciones del mercado interno es notable. Las empresas distribuidoras buscan mantener los títulos nacionales en pantalla durante sus primeras semanas de exhibición.
Desafíos para la industria cinematográfica
La discusión sobre la sustentabilidad de la industria incluye la creación de mecanismos de financiamiento independientes de los presupuestos gubernamentales. Los productores independientes han planteado la necesidad de fomentar el patrocinio de empresas privadas en el desarrollo de contenidos.
El foro reunió a representantes de escuelas de cine, asociaciones de distribuidores y ejecutivos de plataformas de transmisión digital, quienes evaluaron la descentralización de los recursos públicos para impulsar rodajes en distintas entidades de la República Mexicana.
El Instituto Mexicano de Cinematografía continúa recibiendo propuestas para programas de apoyo a la escritura de guion y desarrollo de proyectos, buscando ampliar la participación de realizadores emergentes en los fondos estatales.
Fuente: Plano Informativo

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