El Gobierno peruano comenzó este domingo la instalación de retenes perimétricos exteriores en los penales Ancón I y Miguel Castro Castro, en Lima, y Trujillo Varones “El Milagro”, en la región de La Libertad.
En Trujillo, efectivos del Ejército peruano fueron desplegados en los alrededores del penal, mientras que en Ancón I participa personal de la Marina de Guerra. En Miguel Castro Castro también fueron ubicados soldados para reforzar el perímetro.
La medida forma parte de la declaratoria de emergencia de cinco establecimientos penitenciarios considerados de alta peligrosidad. Además de los tres mencionados, están incluidos los penales de Challapalca, en Tacna, y Cochamarca, en Pasco.
La emergencia tendrá una duración de 60 días y contempla el control del perímetro exterior de las prisiones hasta un radio de 200 metros.
Buscan impedir operaciones criminales desde las cárceles
Las autoridades buscan evitar que organizaciones criminales continúen utilizando los centros penitenciarios para dirigir actividades ilícitas hacia el exterior.
Como parte del operativo se realizarán controles de acceso, labores de inteligencia y acciones para detectar y decomisar celulares, tarjetas SIM y armas. La Policía Nacional mantendrá el control del orden interno, mientras las Fuerzas Armadas apoyarán en la seguridad exterior.
En el penal El Milagro, además, fueron instalados equipos para fortalecer las revisiones, entre ellos detectores de metales, tecnología de ondas milimétricas y sistemas de rayos X para revisar equipaje y paquetería.
La decisión ocurre en medio de una creciente preocupación por el crimen organizado, la extorsión y el sicariato en distintas regiones del país.
De acuerdo con el Gobierno peruano, los cinco penales incluidos en la emergencia concentran cerca del 50% de los internos vinculados con organizaciones criminales, por lo que las autoridades consideran prioritario recuperar el control y reforzar la inteligencia penitenciaria.

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