Ante el avance de la crisis hídrica, distintas comunidades de India están recurriendo nuevamente a sistemas tradicionales de captación y almacenamiento que durante años permanecieron abandonados.
Uno de los ejemplos más destacados se encuentra en Alwar, en el estado de Rajastán, donde el pozo escalonado Moosi Rani Sagar volvió a recuperar su capacidad después de ser restaurado en 2021.
La estructura llegó a desbordarse por primera vez en más de 30 años, mostrando el potencial de estas antiguas obras para almacenar y aprovechar el agua.
Estos sistemas incluyen construcciones conocidas como baoris, johads, kunds y tankas, diseñadas para captar, almacenar y permitir la infiltración del agua hacia el subsuelo.
Además de proporcionar agua para las comunidades, estas estructuras contribuyen a la recarga de los acuíferos, un recurso cada vez más importante frente a la disminución de las reservas de agua.
La situación resulta especialmente relevante para India, un país que enfrenta una fuerte presión sobre sus recursos hídricos debido al crecimiento poblacional, la agricultura, la urbanización y los efectos del cambio climático.
Técnicas ancestrales vuelven a ser una alternativa
El abandono de estos sistemas durante décadas contribuyó a que numerosas comunidades dependieran cada vez más de pozos perforados y otras fuentes de agua subterránea, aumentando la presión sobre los acuíferos.
Uno de los proyectos que ayudó a cambiar esta situación comenzó en 1985, cuando el activista y especialista en conservación de agua Rajendra Singh impulsó la construcción de johads en la comunidad de Gopalpura.
El esfuerzo derivó posteriormente en la construcción de más de 10 mil obras de captación de agua en la región, con efectos positivos sobre ríos que anteriormente permanecían secos.
A partir de estas experiencias, otras comunidades comenzaron a recuperar sus propios sistemas tradicionales. De acuerdo con la información publicada, distintos proyectos han permitido recuperar o construir una capacidad de almacenamiento de más de 550 mil millones de litros de agua.
El resurgimiento de estas técnicas también cuenta con respaldo de políticas públicas que buscan ampliar el acceso al agua potable en las comunidades rurales.
Sin embargo, especialistas y organizaciones advierten que la recuperación de las estructuras no es suficiente por sí sola. Su funcionamiento depende también del mantenimiento, la participación comunitaria y el uso responsable del recurso.
La experiencia de India muestra cómo conocimientos desarrollados hace cientos de años pueden combinarse con las estrategias actuales para enfrentar uno de los mayores desafíos ambientales: garantizar agua para las próximas generaciones.

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