Francisco Ramos Aguirre
Si alguna escuela de Tamaulipas participó de manera intensa durante los movimientos sociales y luchas ideológicas de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, fue sin lugar a dudas la Normal Rural Lauro Aguirre de Tamatán. Además de los mítines y manifestaciones una de las medidas de presión más común para lograr sus propósitos respecto a los pliegos petitorios, relacionados con el aumento de cuotas alimenticias, uniformes y servicios médicos era el secuestro de camiones urbanos de pasajeros.

Las unidades eran de color rojo y cubrían la ruta Mercado-Estación-Tamatán, propiedad de Carlos Martínez. Los estudiantes se mostraban solidarios con las clases populares de Victoria, quienes se veían afectadas en su economía cada vez que anunciaban el aumento en el costo del pasaje. Lo mismo eran retenidos autobuses foráneos de la empresa Transportes Oriente, procedentes del centro del país considerando el paso de los mismos en la Calzada de Tamatán.
En los años sesenta, fijaron su postura en favor de la Revolución Cubana y sus simpatías por Fidel Castro a través de mítines, distribución de impresos y manifiestos de apoyo. Más todavía porque la presencia de este líder, Raúl Castro, Camilo Cienfuegos y otros seguidores guerrilleros pernoctaron varias noches en la capital tamaulipeca, antes de partir a la isla de Cuba a bordo del Granma.
El Himno de la Normal y Ciudad Madera
En cierto sentido, una de las estrofas del himno de la Escuela Normal Rural de Tamatán de la autoría de los profesores Francisco Flores Sánchez, Patricio González Almaguer y Olegario Juárez hace alusión directa a la solidaridad entre las clases populares: “Tamatán es grandiosa tu escuela…/estudiantes hermanos de clase, /voz del campo que empieza a surgir/nuestra escuela es aurora que nace,/es preludio de gran porvenir.” Precisamente en el apartado donde menciona “los estudiantes hermanos de clase”, relacionado con los campesinos y obreros. Lo mismo muestra su simpatía con los enfrentamientos a través de la lucha armada.
Uno de los acontecimientos de mayor notoriedad, se relaciona con el audaz asalto al cuartel militar federal de Ciudad Madera, Chihuahua en septiembre de 1965, donde participó un grupo de maestros, campesinos y estudiantes, lidereados por el profesor Arturo Gámiz García originario de Durango y el doctor Pablo Gómez Ramírez.
Los estudiantes de la Normal de Tamatán no permanecieron ajenos a los acontecimientos. En uno de los reportes de la Dirección Federal de Seguridad, días después de los después de los acontecimientos, Jesús Contreras Pacheco alumno de este plantel y miembro de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México emplazó a las autoridades educativas del gobierno federal a que resolviera un pliego petitorio.
Los paros de labores eran parte de la agenda de las mesas de directivos estudiantiles. En octubre 17 y 18 de octubre de 1966 los tmataneros suspendieron labores por 24 horas en apoyo de los estudiantes de Michoacán. En el mismo pliego petitorio mediante exigían a las autoridades de la SEP mediante la firma de un convenio, la construcción de anexos agropecuarios, dormitorios, lavandería y ampliación de lavandería. Ese año era director del plantel el profesor Jesús González Dávila, probablemente originario de Coahuila.
Central Nacional de Estudiantes Democráticos en Tamaulipas

La politización de los estudiantes normalistas de Tamatán, se convirtió en parte de los proyectos políticos de la izquierda mexicana. Por un lado, operaba la poderosa FECSM que no cesaba de presentar todos los años pliegos petitorios a la SEP, en demanda de beneficios alimenticios y económicos sobre la cuota diaria asignada a los alumnos de los diferentes planteles del país. Por otro lado, alrededor de 1967 surgió la Central Nacional de Estudiantes Democráticos de Tamaulipas; inmediatamente, el 18 de febrero de ese año, la Normal de Tamatán decretó un paro de 24 horas.
En ese contexto de agitación estudiantil, los dirigentes colocaron una manta con. La leyenda “Exigimos la Libertad de los Presos Políticos de Morelia. Viva la Democracia y la Libertad CENED-FECSM.” A este movimiento se unieron con un breve paro de labores, los estudiantes de la Escuela Industrial Álvaro Obregón, acaudillados por el joven Joaquín Olea, quien promovió el derrocamiento en 1967 del director Arturo Lerma Anaya. En tanto los estudiantes de la Escuela de Derecho de Tampico, se negaron apoyar la huelga escolar.
Entre Huelgas y Paros
En 1968 Ciudad Victoria estaba en pleno crecimiento, tenía alrededor de 90 mil habitantes y la Universidad de Tamaulipas había declarado su autonomía durante el gobierno de Praxedis Balboa. Para no perder la costumbre, en febrero de ese año los tamataneros permanecieron en huelga varios días. En ese contexto hicieron un mitin en la Plaza Hidalgo donde asistieron alrededor de 400 alumnos, entre ellos un grupo de alumnas de la Escuela Normal de Galeana quienes brindaron su apoyo a las peticiones del FECSM.
En las mantas se podían leer varias consignas contra el gobierno, entre ellas “Exigimos la libertad de presos políticos estudiantiles de Morelia; Viva la CENED; Viva la FECSM; Exigimos respeto al artículo 6º y 9º de la Constitución; Exigimos libertad sin represión y Viva la marcha de la Libertad.” Durante el mitin hablaron los estudiantes Salomé Mar Sobrevilla y Noé Ramos, quienes atacaron la actitud del ejército y sobre todo al licenciado Lauro Rendón Valdés, Oficial Mayor del Gobierno de Tamaulipas.
Entre otros grupos de pensamiento crítico, la CENED tenía nexos con las Juventudes Comunistas Mexicanas, según constata con la presencia de su líder el coahuilense Raúl Ramos Zavala -fundador de la Liga Comunista 23 de septiembre- en solidaridad estudiantes de Tamatán, con motivo de la organización de la Marcha de la Libertad en 1968, donde participarían alumnos de escuelas de Tampico, Saltillo, Tamatán, Río Bravo, Ciudad Victoria y Nuevo Laredo.
Para la mayoría de los líderes estudiantiles que comulgaban con las luchas radicales, aquellos años fueron decisivos y muchos de ellos tuvieron el valor de hacerse visibles, lo cual significaba un peligro para su seguridad. Otra de las causas que apoyaron los estudiantes de Tamatán y la Escuela Industrial Álvaro Obregón, fueron los movimientos estudiantiles, dentro del contexto de autonomía universitaria, la mayoría de ellos promovidos por la Federación de Estudiantes Universitarios.
Por ejemplo, en diciembre de 1967 se trasladó de Tampico a Victoria un nutrido contingente de estudiantes, quienes concluyeron su marcha en un mitin frente a Palacio de Gobierno, donde intervino el profesor Tomás Obregón, padre de un alumno expulsado de la Escuela de Derecho. “…por lo que se han reforzado los cuerpos policiacos que las vigilan -las escuelas universitarias- desde la calle…”
El Clero Católico en Tamatán
La iglesia católica no permaneció ajena a la vida estudiantil de la Normal Rural de Tamatán. En 1970 existía un sacerdote de nombre Agustín Moreno de ideas progresistas, quien oficiaba misa en la parroquia de San Isidro en Tamatán. Cada semana sostenía pláticas con estudiantes normalistas del internado, y los invitaba a una serie de conferencias entre religiosas y políticas con el obispo de Cuernavaca Sergio Méndez Arceo, mejor conocido como el obispo rojo por sus ideas progresistas.
Arceo era amigo del presbítero tampiqueño Carlos González Salas, historiador, cronista y poeta originario del puerto jaibo. Otro de los curas de Victoria con ideas de la doctrina social cristiana, era Francisco Piñón recientemente fallecido, quien se dedicó al estudio del filósofo italiano Antonio Gramcsi. (Esta historia continuará).
(Jesús Contreras Pacheco/Exp. 631965,/H331, L1/f. 6/C7/3342; 20 de marzo de 1967/;Central Nacional de Estudiantes Democráticos Tamaulipas/Exp. 100-26-3-67; febrero 19 de 1968/Escuela Norml Rural de Tamatán/Exp. 63-19-68/H61/L 3; Federación de Estudiantes Universitarios de Tamaulipas, 11 de diciembre de 1967. Exp- .- 100-26-1-6 11-161 L-13. F71.

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