La casa encargada de la subasta estima que la histórica pelota podría venderse por hasta 10 millones de dólares, debido a su enorme valor deportivo e histórico.
El balón fue utilizado durante uno de los partidos más recordados en la historia de los Mundiales, disputado el 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca, donde Maradona firmó dos de las anotaciones más emblemáticas del futbol.
Una pieza única del futbol mundial
El objeto es considerado una de las reliquias más importantes del deporte, al estar ligado a uno de los encuentros más icónicos de la Copa del Mundo.
Coleccionistas y aficionados de todo el mundo siguen de cerca la subasta, que podría convertir al balón en uno de los artículos deportivos más caros jamás vendidos.

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