De acuerdo con el prelado, el atraco ocurrió durante la madrugada del 1 de agosto sobre la carretera 20, a la altura del libramiento de Irapuato, Guanajuato, aproximadamente a seis kilómetros de la caseta de cobro.
En la unidad viajaban niños, adolescentes, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad que participaban en la tradicional peregrinación anual organizada por la diócesis, además de aprovechar el viaje para vacacionar en familia.
El obispo explicó que varios sujetos armados interceptaron el autobús y despojaron a los pasajeros de la mayor parte de sus pertenencias. Precisó que, pese a la violencia del hecho, no hubo personas lesionadas ni pérdidas humanas.
Tras lo ocurrido, Luis Carlos Lerma Martínez expresó su solidaridad con las familias afectadas y pidió a las autoridades federales reforzar la vigilancia en las carreteras del país para prevenir este tipo de delitos.
“Redoblar esfuerzos para fortalecer la seguridad en las carreteras, y así evitar este tipo de incidentes que tanto dañan a nuestra sociedad”, manifestó.
Pese al asalto, los peregrinos lograron continuar su recorrido y finalmente arribaron a la Basílica de Guadalupe. El viaje forma parte de una peregrinación que la Diócesis de Nuevo Laredo realiza cada año.

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