El IV Informe sobre el Estado de la Libertad de Expresión y el Periodismo, elaborado por el Programa de Libertad de Expresión y Derecho a la Información (Proledi) de la Universidad de Costa Rica, en conjunto con la Fundación Heinrich Böll Centroamérica, analizó la situación en Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.
El estudio documentó 410 hechos relevantes, además de encuestas a 110 periodistas, y concluyó que las agresiones contra la prensa han evolucionado hacia formas más complejas, combinando persecución institucional, hostigamiento digital, restricciones administrativas, estigmatización y presiones económicas.
Autocensura y exilio marcan la crisis
El informe señala que la autocensura se ha consolidado como una estrategia de supervivencia para muchos periodistas, mientras que el exilio continúa creciendo como una realidad en la región. Asimismo, identifica a los actores político-institucionales como la principal fuente de intimidación contra quienes ejercen el periodismo.
En el caso de Nicaragua, la investigación advierte que persiste el escenario más grave, caracterizado por el cierre y confiscación de medios de comunicación, persecución judicial y el exilio masivo de periodistas, factores que representan un riesgo para la democracia y el Estado de derecho en Centroamérica.

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