miércoles 22 julio , 2026 2:55 AM
No Result
View All Result
La Verdad de Tamaulipas
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
No Result
View All Result
La Verdad
No Result
View All Result

Huracanes de alto impacto

Por: Raúl Terrazas
julio 22, 2026
in Opinion
Altiplano, otra cara a la justicia
Escuchar nota
0:00
Tu navegador no soporta la síntesis de voz.

 

Hace 21 años, el huracán Emily entró por San Fernando y causó graves daños al suministro de energía eléctrica e inundaciones en aquella región. Trajo mucha agua y, 40 días después, llegó el huracán Katrina, que inundó Nueva Orleans. Incluso, ese año fue de grandes huracanes, porque también llegaron, con categoría cinco, Rita y Wilma.

Desde una perspectiva histórica, mucha gente en Tamaulipas recuerda a Emily como el primer gran golpe de aquella temporada, mientras que Katrina terminó convirtiéndose en el desastre más conocido por la inundación de Nueva Orleans. Ambos forman parte de la misma secuencia excepcional de huracanes.

El 2005 tuvo temperaturas oceánicas muy cálidas y condiciones atmosféricas favorables para el desarrollo de ciclones. Cuatro de ellos alcanzaron la categoría cinco en poco más de tres meses, por eso suele pensarse que Emily fue una señal temprana de lo extraordinaria que sería la temporada de aquel año, en el cual se estrenaba como gobernador de Tamaulipas el ingeniero Eugenio Hernández Flores, pero no una causa ni un aviso directo de Katrina.

Los estudiosos de los huracanes consideran la probabilidad de que Emily enfrió de forma temporal una parte del Golfo de México, pero ese efecto fue local y de corta duración, por lo que no impidió que Katrina encontrara, semanas después, aguas muy favorables para intensificarse. Y es que, cuando un huracán intenso pasa sobre el océano, sus vientos mezclan las capas superficiales del agua y la temperatura superficial del mar disminuye temporalmente, lo que supone condiciones menos favorables para los ciclones.

El punto es que, en esa temporada de huracanes, era un verano intenso; por tanto, las aguas del Golfo de México recibían una gran cantidad de energía solar y con ello recuperaban rápidamente el calor perdido por el enfriamiento provocado por un huracán como Emily. Así que, un mes después, cuando Katrina entró al Golfo de México, encontró un escenario perfecto: vientos con muy poca cizalladura, aguas cálidas y un anillo de corriente con agua caliente que entraba desde el Caribe al Golfo de México.

El huracán que inundó Nueva Orleans y generó la catástrofe creció porque la mezcla de aguas no redujo de manera significativa la temperatura del mar. Por eso aumentó de forma gigantesca hasta convertirse en el fenómeno descomunal que amenazaba a Luisiana, Alabama, Florida y Texas. Obviamente, como hipótesis histórica, Emily del 20 de julio solo fue un indicador de una temporada de huracanes inusual y no un precursor causal de Katrina.

Cabe mencionar que el hecho de que Emily alcanzara la categoría cinco tan temprano, en julio, era una señal de que el Atlántico y el Caribe estaban en condiciones excepcionales durante 2005, dado que los mismos factores impulsaron a Katrina, Rita y Wilma, que también llegaron a categoría cinco.

Sin que hubiese una relación directa entre los cuatro huracanes, Emily no provocó a Katrina; sin embargo, ambos fueron manifestaciones de una temporada extraordinariamente favorable para huracanes intensos. Incluso podría decirse que Emily fue una especie de “aviso meteorológico” de que la temporada 2005 tenía potencial para generar ciclones extremadamente poderosos, aunque en ese momento nadie podía prever que Katrina terminaría causando la catástrofe de Nueva Orleans.

En esta temporada de huracanes de 2026 el panorama es diferente. Ahora los ciclones no aparecen por el Caribe; tienen el mismo origen que algunos del año pasado: se forman frente a Florida y enfilan hacia territorio estadounidense, como el huracán Bertha, cuyo aviso fue notificado desde el pasado lunes por el Servicio Meteorológico Nacional. Se estima que tocará tierra este miércoles en los estados del norte del Golfo de México y podría entrar a Texas el jueves. Comenzaría a desvanecerse el viernes y para el sábado se habría disipado.

Después de Emily, el 20 de julio en Tamaulipas, y Katrina, el 29 de agosto en Luisiana, Rita tocó tierra el 24 de septiembre e impactó la costa entre Texas y Luisiana, a donde llegó con categoría tres, aunque había alcanzado la categoría cinco en el Golfo de México. El otro fue Wilma, que llegó a la península de Yucatán el 20 de octubre de ese mismo año, cruzó el Golfo de México y volvió a tocar tierra en Florida el 24 de octubre. Además, fue el huracán más intenso registrado en el Atlántico.

Del poderoso huracán Emily hay que recordar que entró a tierras tamaulipecas por San Fernando con categoría tres y que sus bandas nubosas más intensas continuaron azotando la región durante el 21 de julio, con vientos máximos sostenidos que superaron los 205 kilómetros por hora y una intensa marejada ciclónica.

Los municipios más afectados fueron San Fernando, Reynosa y Matamoros, donde derribó árboles, espectaculares, techos de lámina en muchas viviendas y líneas completas de postes de energía eléctrica. La Laguna Madre, como zona ecológica, sufrió una grave afectación en su ecosistema costero.

Como medida de emergencia, miles de personas fueron evacuadas y llevadas a albergues temporales. Por fortuna, no hubo fallecidos en el estado.

Los otros

Por otro lado, en la capital de Tamaulipas, alrededor de las dos de la tarde, infinidad de personas advirtieron que el cielo se tornaba oscuro y, por ser temporada de huracanes, lo primero que vino a la mente fue que llovería. Sin embargo, se trató de una densa nube de humo negro que salía del relleno sanitario de Ciudad Victoria, debido a que, una vez más, ardía por las altas temperaturas y la combinación de gases que se generan en el basurero.

El obispo de Ciudad Victoria, monseñor Óscar Efraín Tamez Villarreal, decretó en la Diócesis varios nombramientos: al presbítero Francisco Javier Soto Reyes como párroco de la iglesia Inmaculada Concepción, en Villagrán; a fray Carlos Díaz Rodríguez, en la iglesia de Nuestra Señora de Loreto, en Burgos; y a fray Carlos Leal Villalobos como vicario de esta misma institución religiosa. Con ellos colaborará el hermano fray Arturo Alejandro Gutiérrez Doñes.

Asimismo, fue nombrado como vicario de la iglesia de San Juan de los Lagos, en Ciudad Victoria, fray Juventino Emmanuel Santos Medina, con quien colaborará el hermano fray Juan José Bernal Cervantes.

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Share on X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Share on WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp

Discussion about this post

  • Directorio
  • Contacto
Info [email protected]

© 2018 - 2026 La Verdad de Tamaulipas Diseñado por El 21 Publicidad

No Result
View All Result
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento

© 2018 - 2026 La Verdad de Tamaulipas Diseñado por El 21 Publicidad

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Create New Account!

Fill the forms below to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist