De acuerdo con el testimonio del menor, salió de su estado con la esperanza de conseguir empleo en un rancho de Nuevo León para apoyar económicamente a su familia. Sin embargo, al llegar a la Central de Autobuses de Monterrey fue recibido por una mujer con la que había tenido contacto previamente.
El adolescente relató que, momentos después, fue entregado a dos hombres que le cubrieron el rostro y lo trasladaron por la fuerza a una vivienda abandonada, donde presuntamente le informaron que tendría que trabajar para un grupo criminal.
El menor aseguró que intentó escapar en una primera ocasión, pero fue alcanzado y golpeado por sus captores. Pese a las agresiones, esperó una nueva oportunidad y logró huir.
Horas más tarde fue localizado en territorio tamaulipeco por integrantes del colectivo Lazos Unidos por Encontrarlos, quienes le brindaron resguardo, atención médica y acompañamiento psicológico.
Actualmente, el adolescente se encuentra a salvo y su principal deseo es regresar a Chiapas para reunirse con su familia. El caso pone de manifiesto los riesgos que enfrentan jóvenes que son atraídos con falsas ofertas de empleo y terminan siendo víctimas de redes de reclutamiento delictivo.

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