La ganadería mexicana enfrenta una crisis que hoy recae directamente sobre quienes producen nuestros alimentos, aseveró el presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas de México Homero García de la Llata, al urgir al gobierno federal acciones emergentes que permitan paliar esa contingencia.
Argumentó que mientras miles de pequeños y medianos ganaderos reciben cada vez menos por su ganado, esa disminución no se refleja en la misma proporción en el precio que pagan las familias mexicanas por la carne de res.
Y subrayó: “Desde la CNOG hacemos un llamado a las autoridades para impulsar acciones urgentes que permitan reabrir las exportaciones de ganado, fortalecer la vigilancia en la frontera sur, evitar una mayor presión sobre el mercado nacional, agilizar la movilización animal, reforzar la seguridad en las regiones productoras y abrir nuevos mercados internacionales”.
García de la Llata, dijo que los ganaderos de México siguen trabajando con responsabilidad para garantizar el abasto de carne, proteger el empleo rural y sostener una actividad fundamental para el país, por lo que “hoy más que nunca, el campo necesita decisiones oportunas que fortalezcan al productor y den certeza al sector”.
Y enumeró las propuestas ante el gobierno federal, con acciones que tienen que ver con las Secretarías de Agricultura, Economía y Relaciones Exteriores entre otras:
1.- Retomar la gestión con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) para la apertura gradual, regionalizada y segura de las exportaciones de ganado con protocolos reforzados y basada en evaluación de riesgo la nueva realidad epidemiológica regional, incluidas las detecciones de Gusano Barrenador del Ganado en EU.
2.- Reforzar la vigilancia en la frontera sur de México para frenar el ingreso irregular de ganado centroamericano y obligar al uso de los canales legales para su importación.
3.- Frenar importaciones adicionales de carme d Brasil, manteniendo sin ampliación el cupo ya establecido, respetar las asignaciones emitidas y no crear nuevos mecanismos extraordinarios de importación mientras exista la sobreoferta de ganado nacional.
4.- Agilizar los trámites de movilización animal simplificando los procedimientos y disminuyendo los costos de los servicios para el tratamiento y certificación contra el GBG.
5.- Redolar los esfuerzos para garantizar la seguridad pública y estados de derecho en algunas regiones del país donde la delincuencia impacta en la comercialización en detrimento del precio, la sanidad y la trazabilidad del mismo.
6.-Acelerarr la gestión de apertura de nuevos mercados internacionales para carne y ganado que permitan reducir la presión sobre el mercado interno y disminuir la dependencia de uno cuantos países de destino.
7.- Implementar la norma de clasificación de carne como una alternativa que permita vender cortes de alto valor en mercados internacionales, que repercutan directamente en una mejora en el pecio pagado al ganadero nacional.
La CNOG, enfatiza que el ganadero mexicano actúa con responsabilidad ante esta crisis al sostener la producción regional, el empleo rural y el abasto de carne de res en el país, por lo que urgen a las autoridades nacionales y estatales a instrumentar las medidas necesarias dentro de su competencia para superarla y evitar la ruptura del sector pecuario mexicano.
Recuerda que desde mayo del 2025 en que se dio el cierre de la frontera de EU a la importación de carne mexicana se ha dejado de enviar 1.7 millones de cabezas y ello represente una presión adicional de 580 mil toneladas de carne de las cuales solo se pueden desplazar 100 mil, vía exportaciones, en tanto que siguen entrando injustamente importaciones fuertes de carne Brasil y de ganado centroamericano de manera legal en una competencia desleal.

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