La crisis eléctrica en Cuba alcanzó un nuevo máximo histórico este domingo, dejando a cerca del 72% del país sin suministro de energía de forma simultánea. La Unión Eléctrica (UNE) de la isla confirmó que las afectaciones se derivan de un déficit crítico en la capacidad de generación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
El desabasto de combustible y las fallas constantes en las principales centrales termoeléctricas del país continúan limitando el servicio, afectando tanto al sector residencial como a las actividades comerciales reguladas por el Estado.
Déficit de generación supera las proyecciones de la Unión Eléctrica
Los reportes técnicos de la UNE indicaron que la capacidad de generación disponible resultó insuficiente para cubrir la demanda máxima proyectada para la jornada del fin de semana. El déficit real superó los mil 400 megavatios (MW), una de las cifras operativas más desfavorables registradas durante el año.
Las autoridades de la empresa estatal detallaron que la falta de mantenimiento especializado y la antigüedad tecnológica de las plantas generadoras impiden estabilizar el flujo eléctrico, obligando a programar cortes de energía prolongados en las distintas provincias del país.
Centrales termoeléctricas fuera de servicio agravan la situación
La situación del sistema eléctrico se complicó debido a la salida de operación de varias unidades clave. Actualmente, la central termoeléctrica Antonio Guiteras y bloques específicos de la planta de Felton permanecen fuera de servicio por averías o mantenimientos de emergencia diferidos.
A la paralización de la infraestructura física se suma la escasez de diésel y fueloil para alimentar las centrales de generación distribuida. El gobierno cubano ha reconocido las dificultades financieras para adquirir combustibles en el mercado internacional, lo que proyecta un escenario de restricciones continuas en el corto plazo.

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