La selección de los Estados Unidos logró demostrar de nueva cuenta su poderío ofensivo al superar por marcador de 2-0 a su similar de Australia.
De esta manera, el cuadro de las barras y las estrellas consiguió su pase a los Dieciseisavos de Final, además de posicionarse actualmente como líderes del Grupo D.
Los dirigidos por Mauricio Pochettino comprendieron totalmente el papel que debían desarrollar en el partido.
Pues, incluso con la ausencia de su estrella, Christian Pulisic, por molestia muscular, tomaron una postura ofensiva desde los primeros instantes del encuentro, misma que les otorgó la oportunidad de abrir el marcador al minuto 11.
Es así que Florian Balogun logró desbordar por la banda izquierda y posteriormente, mandó un centro con la intención de conectar con Sergiño Dest y Ricardo Pepi.
Sin embargo, el defensa australiano, Cameron Burguess mandó la pelota al fondo de su propia portería, al intentar cortar el trazo de los estadounidenses.
El esfuerzo de los estadounidenses rindió frutos durante los últimos minutos de la primera mitad para colgar el 2-0.
Sergiño Dest volvió a ser determinante con un poderoso disparo desde fuera del área.
Sin embargo, el cañonazo fue desviado por la zaga defensiva de los oceánicos y mandó la pelota con dirección a la portería de Patrick Beach.
Pese al esfuerzo del arquero australiano, terminó por ser Alexander Freeman quien rompió las redes rivales.
La jugada fue revisada por el árbitro central alemán Felix Zwayer debido a un posible fuera de lugar.
No obstante, después de algunos instantes, el europeo terminó por dar como buena la anotación.
De esta manera, los norteamericanos controlaron el ritmo del juego de una manera mucho más holgada.
Durante los minutos finales, el partido tuvo que detenerse por algunos momentos debido a molestias musculares del árbitro Zwayer.
Incluso, la cuarta árbitra mexicana, Katia Itzel García tuvo que auxiliarlo con una bebida para ayudarlo a regresar al terreno de juego y reanudar el partido.

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