Estados Unidos. – Después de 28 años de ausencia en una Copa del Mundo, Noruega volvió al escenario más importante del futbol internacional de manera contundente. Con un inspirado Erling Haaland como figura principal, la selección escandinava derrotó 4-1 a Irak en su debut dentro del Grupo I del Mundial 2026, enviando un mensaje claro a sus rivales sobre sus aspiraciones en el torneo.
El encuentro disputado en Boston marcó el esperado estreno mundialista de Haaland, quien no decepcionó. El delantero del Manchester City firmó un doblete y encabezó una actuación sólida de un combinado noruego que supo resolver un partido que por momentos se complicó más de lo esperado.
Noruega tuvo dificultades para imponer condiciones durante los primeros minutos. Irak mostró intensidad, presión alta y generó algunas aproximaciones que inquietaron al arquero Orjan Nyland.
Sin embargo, el equilibrio se rompió al minuto 29. Una rápida combinación ofensiva terminó con un centro preciso desde la banda izquierda que encontró a Haaland dentro del área. El atacante se lanzó para conectar el balón y marcar el primer gol de Noruega en una Copa del Mundo desde Francia 1998.
La respuesta iraquí no tardó en llegar. Apenas diez minutos después, Aymen Hussein aprovechó un servicio desde la banda y conectó un poderoso remate de cabeza para igualar el marcador y desatar la celebración de los aficionados de los Leones de Mesopotamia.
Cuando parecía que el empate acompañaría a ambos equipos al descanso, Haaland volvió a aparecer. El delantero presionó una salida rival, provocó un error defensivo y terminó enviando el balón al fondo de la portería para devolver la ventaja a los europeos antes del entretiempo.
En la segunda mitad, Irak intentó adelantar líneas y buscar nuevamente la igualdad. Durante varios minutos logró contener a los noruegos y mantuvo el partido abierto.
No obstante, la calidad y el poder físico del conjunto escandinavo terminaron inclinando la balanza. Al minuto 76, el defensor Leo Ostigard apareció dentro del área tras un tiro de esquina y conectó un certero cabezazo para colocar el 3-1 que prácticamente sentenció el compromiso.
Ya en tiempo agregado, la presión ofensiva noruega volvió a rendir frutos. Un remate de Haaland generó confusión en el área y terminó derivando en un autogol de Amir Al-Ammari, decretando el definitivo 4-1.
Con este resultado, Noruega suma sus primeros tres puntos y comparte la cima del Grupo I junto a Francia, que horas antes venció a Senegal. Precisamente, el duelo entre franceses y noruegos aparece desde ahora como uno de los más atractivos de la fase de grupos.
Para Haaland, la noche tuvo un significado especial. A sus 25 años disputó su primer partido mundialista y lo hizo con dos goles, confirmando el papel de referente de una generación que busca devolver a Noruega al protagonismo internacional.

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