La Organización Mundial de la Salud (OMS) redujo de “alto” a “bajo” el riesgo sanitario por el brote de ébola para la mayor parte del continente africano. Esta reevaluación excluye a la República Democrática del Congo (RDC), país origen de la epidemia, y a sus naciones fronterizas, donde las alertas operativas se mantienen sin cambios.
El nuevo informe de situación del organismo internacional establece que el peligro de expansión de la enfermedad hacia el resto del mundo también es bajo. Sin embargo, el nivel de amenaza en el territorio congoleño permanece catalogado como “muy alto”, mientras que en Uganda y el resto de los países vecinos se sostiene en la categoría de “alto”.
Estadísticas actuales y balance de contagios en la región
El documento oficial de la institución sanitaria confirmó un acumulado de 534 casos positivos dentro de la zona afectada. Del total de contagios registrados por las autoridades locales, 515 corresponden a la RDC y 19 a Uganda; asimismo, el reporte detalla que 17 pacientes lograron recuperarse de la infección de manera satisfactoria.
La cifra de fallecimientos a causa del virus asciende a 93 víctimas mortales. La distribución del índice de decesos se concentra con 91 pérdidas en el territorio de la RDC y dos casos confirmados en territorio ugandés.
Tasa de letalidad de la variante Bundibugyo
El análisis epidemiológico sitúa la tasa de letalidad actual en un 17,4 %. Este porcentaje es inferior a los registros históricos de los dos brotes previos de la variante denominada Bundibugyo, manifestados en el año 2007 en Uganda (30 % de mortalidad) y en 2012 en la RDC (50 % de fallecimientos).
Como parte de las acciones de contención, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, realizó una gira de trabajo en Uganda para supervisar la respuesta médica ante la emergencia sanitaria. Esta movilización se sumó a la visita efectuada por el directivo días antes a la RDC con el propósito de coordinar las estrategias de mitigación con los gobiernos locales.

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