Una de las canciones éxito de Lupita D’Alessio fue Mentiras, de los autores: Daniel Javier Agostini, Silvio Alejandro Rojas y Adalberto Horacio Saucedo, cuya interpretación decía más fuerte dice: “Tú me enamoraste a base de mentiras… Tú me alimentaste siempre de mentiras… Qué estúpida, que siempre te creí… Que me queman como fuego… Que se clavan en mi pecho, mentiras… Que me matan, que se ríen de mí”
Vino a mi mente este éxito de la D’Alessio, cuando leí una nota de un lector que relacioné con las autoridades que tienen como eslogan permanente “El pueblo manda”, solo que cada vez suena con mayor eco la melodía inequívoca de la cantante mexicana.
El tema central no es el poco caso, es la ignorancia total que, desde la presidencia municipal, tránsito local y hasta los empleados del 911 sufren los vecinos cada semana o cuando en los torneos del popular futbol en el Deportivo CIMA, ubicado en las cercanías del libramiento de Tránsito Pesado, allá por la colonia Miguel Alemán.
Particularmente los vecinos del fraccionamiento Vergel de la Sierra ya se cansan de denunciar los constantes bloqueos al único acceso a esta área, pues la gran cantidad de vehículos y la falta de espacios para estacionamiento, terminan por impedir el paso a los residentes.
Los vecinos aseguran que los propietarios del Deportivo CIMA que vende desde espacios publicitarios, renta canchas de fútbol y hasta salones de fiesta y palapas, saturan las calles aledañas a su empresa, ocasionando la obstrucción del único acceso al fraccionamiento Vergel de la Sierra que, para colmo, parece que también el mismo propietario vendió lotes y casas en esa área.
Los aficionados, fanáticos y jugadores de futbol semana a semana invaden no solo las calles aledañas y la entrada al fraccionamiento, sino que hasta las banquetas y pasos peatonales son invadidos obstruyendo la salida, por lo que los accesos están completamente cerrados a los residentes.
Pese a la incomodidad vehicular, el fanatismo irresponsable ha permitido que aún en la vía pública se ingieran bebidas alcohólicas, truenan petardos y no ha faltado se observe a jóvenes y adultos drogándose.
Las quejas y denuncias se han presentado en diversas áreas de la alcaldía, lo que hace recordar la canción de Lupita D’Alessio que con enjundia desmedida retunda aquello de “Tú me enamoraste a base de mentiras… Tú me alimentaste siempre de mentiras… Qué estúpida, que siempre te creí… Que me queman como fuego… Que se clavan en mi pecho, mentiras… Que me matan, que se ríen de mí”.
Los propietarios y residentes del fraccionamiento Vergel de la Sierra, en la capital tamaulipeca, insiste en la ayuda de las autoridades para por lo menos controlar, si no los puede evitar, los desmanes que cada semana escenifican estos seudo aficionados a tan bello y significativo deporte y más cuando viviremos la fiebre del mundial 2026.
¿Será posible que El Vergel de la Sierra pudiera tener la atención del alcalde Eduardo Gattás Báez al asignar personal uniformado, vehículos y grúas oficiales para intentar poner orden y controlar tanto la vialidad como el orden público de la zona?
Los residentes de ésa importante zona urbana, aledaña al complejo deportivo La Cima de Cd. Victoria entienden es una empresa que renta sus espacios deportivos y de por actividades recreativas, pero también solicita a quien corresponda que, para mayor realce a su negocio, deben permitir la pacífica convivencia, como lo vivieron en el pasado X Aniversario del complejo deportivo, con su exitoso torneo relámpago de septiembre del año pasado, donde la bolsa económica superó los diez mil pesos al campeón.
Desde este espacio, se insiste a los propietarios de La CIMA y a las autoridades municipales para que se coordinen y hagan de esa zona de Victoria, una Victoria amable, una Victoria limpia.
¿Por qué no aspirar a vivir mejor?

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