Hace casi año y medio, en la entrada de la segunda era TRUMP, tocaba el tema de lo pronosticado en su campaña y puntualizado previo a su toma de posición el 20 de junio de 2025 y que se vendría por etapas de acuerdo a las circunstancias que se fueran dando; injerencia, expansionismo o sometimiento.
Los objetivos, Venezuela por delante, Groenlandia, Honduras, Panamá, Cuba y México.
Y que eso podría traer el colapso de Estados Unidos y la derrota del recién estrenado presidente DONALD TRUMP, si los gobiernos de esos países actuaban con inteligencia.
La arrogancia en la intromisión de Trump en los países mencionados y otros del medio oriente le han dado dolores de cabeza a su gobierno, así como impopularidad interna al mismo.
Pero aunque los desaciertos como la guerra con Irán ponen en momentos críticos al gobierno de DONALD TRUMP, la generalidad de los estadounidenses poco les importa que se avasalle a otros países con el pretexto irreal de imponer democracia, con el ofrecimiento de que se les sacara de la pobreza, sabiendo todos que con ello se garantizará que se tengan en todo momento petróleo a bajo precio y muchos otros recursos naturales que solventarán la permanencia de Estados Unidos como una gran nación, no le hace que sea con el sufrimiento de los países agredidos, invadidos o sometidos por el motivo o pretexto usado insanamente.
El interés de los vecinos del norte no es ni la democracia, ni el bienestar, ni el combate al crimen organizado ni a la corrupción de las demás naciones, el interés es el control de toda América y sus recursos a su disposición, para no tener riesgo alguno de que otro país fuerte se empodere en algunas naciones latinoamericanas que lo tomaría Estados Unidos como franca competencia comercial y de estrategia bélica.
Podríamos preguntamos qué interés tiene Estados Unidos sobre Cuba si está destruido estructural, social y económicamente.
No es salvar de la pobreza a la población, es anexar Cuba y someter a México sin tener que invadirlo por lo pronto, para entonces sí tener el control total sobre las aguas del Golfo de
México como estrategia de seguridad militar y disponer de cuanto haya de recursos naturales en el fondo de sus aguas.
Para DONALD TRUMP se le ha hecho una bola de engrudo la situación de Irán y Medio Oriente y aunque se llegara a un acuerdo la posibilidad de conflictos allá será permanente.
Se fortalecen las posibilidades de que países fuertes, China, Rusia y hasta uno que otro país europeo se interese por invertir y empoderarse en algún país latinoamericano y eso es preocupante para Estados Unidos.
Por eso, aprovechando situaciones difíciles de gobernanza en México y basados en presunciones de corrupción, delincuencia organizada e intromisión de está en la estructura gubernamental, se apresura la administración DONALD TRUMP a la posible pronta ocupación de Cuba y a ejercer mayor presión sobre México.
No se dude ni tantito, que con investigación avanzada o no, darle una sacudida más al gobierno mexicano y se decidiera ya filtrar a Los Ángeles Times la presunta averiguación contra los gobernadores de Sonora Alfonso Durazo y el de Tamaulipas Américo Villarreal, sus visas invalidases y presunto documento especial para ellos que les permita cruzar al lado americano en tarea de colaboración.
Ambos gobernantes cada quien, a su manera, rechazaron los señalamientos del diario angelino.
Las presiones de Estados Unidos se irán sintiendo cada día más fuertes, incluso, hasta para inutilizar a México que hasta ahora ha sido uno de los muy pocos que alza la voz contra injerencias gringa en países latinoamericanos.
Y el abanico en ese sentido lo va abriendo más Estados Unidos, ya abiertamente contra el gobierno en Brasil de Inacio Lula Da Silva y el de Pietro en Colombia.
Los que ya estamos entrados en años, ¿alcanzaremos a ver el América de los Norteamericanos?
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