lunes 1 junio , 2026 3:24 AM
No Result
View All Result
La Verdad de Tamaulipas
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento
No Result
View All Result
La Verdad
No Result
View All Result

Gachupines, culpables… ¿y el norte?

Por: Alejandro de Anda
junio 1, 2026
in Opinion
Los cambios electorales dolorosos
Escuchar nota
0:00
Tu navegador no soporta la síntesis de voz.

 

LO CLARO. La visión de colaboración entre la Universidad Autónoma de Tamaulipas y las políticas impulsadas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, representa una oportunidad para fortalecer la educación superior, ampliar el acceso a becas, consolidar proyectos científicos y fomentar la investigación aplicada.

Estos esfuerzos generan beneficios directos para la institución al incrementar su capacidad académica y tecnológica; para los estudiantes, al abrir mayores oportunidades de formación, movilidad y desarrollo profesional.

Y para la sociedad tamaulipeca, al convertir el conocimiento universitario en propuestas, estudios y acciones que contribuyen al crecimiento económico, la innovación y el bienestar de las comunidades del estado.

LO OSCURO. Si existe una exigencia moral y política de disculpas a España por los agravios cometidos durante la conquista y el periodo virreinal… ¿por qué esa misma exigencia casi desaparece cuando se habla de la invasión estadounidense que terminó incorporando más de la mitad del territorio mexicano?

Cada cierto tiempo vuelve a la discusión pública la reclamación de disculpas históricas a España. Se habla de la conquista, de los pueblos originarios, de la destrucción de estructuras políticas prehispánicas, de los abusos cometidos durante los primeros siglos del virreinato y de las heridas culturales que todavía forman parte de la memoria colectiva de América.

La conversación es legítima. Forma parte del derecho de los pueblos a revisar su pasado y comprender los episodios que marcaron su identidad.

Pero la discusión suele detenerse en un punto muy específico de la historia.

La mirada apunta hacia el siglo XVI con enorme intensidad… y pierde fuerza cuando avanza hacia el siglo XIX.

Mientras las demandas simbólicas se objetan a Madrid, pocas voces plantean una reflexión equivalente sobre la expansión territorial de Estados Unidos a costa de México.

La pregunta merece ser formulada con toda claridad. Si la memoria histórica exige responsabilidades morales por los agravios del pasado ¿por qué la vara cambia cuando el protagonista deja de ser España?

La conquista española transformó civilizaciones enteras y alteró para siempre la estructura política de Mesoamérica. Ese hecho pertenece a la historia y permanece ampliamente documentado.

También pertenece a la historia la invasión estadounidense de 1846, la ocupación de la capital mexicana y la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848. Como resultado de aquella guerra, México perdió alrededor del 55 por ciento de su territorio nacional. California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México y extensas regiones adicionales quedaron incorporadas a Estados Unidos.

La magnitud territorial de aquel episodio carece de comparación en la historia moderna de América.

Aun así, el tema rara vez ocupa el centro del debate público.

Las exigencias de reparación moral suelen apuntar a España. Con mucha menor frecuencia miran hacia el norte.

La diferencia resulta todavía más llamativa porque los acontecimientos se encuentran separados por más de tres siglos. La caída de Tenochtitlan ocurrió en 1521. La guerra entre México y Estados Unidos concluyó en 1848. Una pertenece al mundo de los imperios europeos de la Edad Moderna. La otra ocurrió en plena construcción de los estados nacionales contemporáneos.

Si la cercanía temporal incrementa la relevancia histórica de un hecho, la conversación sobre la expansión estadounidense merecería una presencia mucho mayor en el debate actual.

Quizá el verdadero tema jamás ha sido la historia. Quizá el tema siempre ha sido el poder.

España representa hoy una nación aliada, democrática y culturalmente cercana a América Latina. Estados Unidos es además el principal socio comercial de México, la potencia económica dominante del mundo y el destino de millones de familias mexicanas.

Y precisamente por eso la memoria suele comportarse de manera selectiva.

La historia, sin embargo, conserva todos sus capítulos. Los del siglo XVI y los del siglo XIX. Los que ocurrieron al otro lado del océano y los que terminaron modificando el mapa mismo de México.

Si las naciones contemporáneas consideran necesarias las disculpas históricas por los agravios del pasado ¿la reflexión alcanza únicamente a los hechos asociados con España o también incluye las invasiones, ocupaciones y anexiones territoriales que redefinieron América del Norte?

COLOFÓN: España gobernó tres siglos el virreinato que terminó convirtiéndose en México.

Estados Unidos derrotó militarmente a México y obtuvo aproximadamente el 55% de su territorio nacional EN MENOS DE DOS AÑOS.

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Share on X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Share on WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp

Discussion about this post

  • Anunciate
  • Contacto
Info [email protected]

© 2018 - 2026 La Verdad de Tamaulipas Diseñado por El 21 Publicidad

No Result
View All Result
  • Portada
  • Opinión
  • Local
  • Tamaulipas
  • Nacional
  • Mundo
  • Seguridad
  • Deportes
  • Espectáculos
  • Entretenimiento

© 2018 - 2026 La Verdad de Tamaulipas Diseñado por El 21 Publicidad

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password?

Create New Account!

Fill the forms below to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist