Clarificando. – Maratónica por enésima ocasión resultó la tercera sesión extraordinaria del Senado de la República celebrada el jueves 28 y que concluyó al amanecer del viernes, donde se perdió más tiempo en descalificativos y “monerías” que en resultados de beneficio para el país. La oposición por un lado luciendo playeras en favor de Maru la gobernadora de Chihuahua, en tanto a viva voz retaban a los de Morena, ahí enfrente, se pusieran la camiseta en defensa del cuestionado Rocha Moya.
Clarín. – Y tras la sombra del desmán en el Congres de la Unión, apareció la luz de la sensatez en la crítica del senador Luis Donaldo Colosio Rojas durante la discusión de la iniciativa para molificar las elecciones de jueces y magistrados, al citar; “Por favor, dejen de experimentar con los derechos de la gente”, para luego destacar en su apreciación; “La justicia mexicana no es un laboratorio”. Esto, en un claro llamado a actuar con el respeto que merece la ciudadanía y priorizar los resultados solicitados.
Claroscuro. – Momentos antes la presidenta Claudia Sheinbaum en alusión a la iniciativa para modificar dicha elección de jueces y magistrados, lo que abría puerta a la reelección, según trataba de aclarar, que no se trataba de una reelección sino “más bien se les permitía participar en el proceso de elección”. Una vez más su “aclaración”, como ya empieza a ser común, abría interrogativas tintineantes, tratando de aclarar sería una oportunidad de participar, pero sin que esto fuera así. Al menos, abiertamente.
Claro que sí. –Suena hartamente interesante por su congruencia, y que insta el hecho de tener en cada nuevo gobierno municipal un reto a igualar o ser mejor que el anterior. Algo así como aquel Plan de Desarrollo Municipal. Es decir, trabajar tras lo mejor del actual mando municipal, como en este caso sería el de Carmen Lilia Canturosas Villarreal, que serviría como ejemplo y prueba a igualar o superar por el que vaya en turno. Innegable; comparativos en hechos y tiempo serían saludables.
Claro que no. – Caso reciente es el de las casi nueve pulgadas de lluvia que cayeron durante los dos últimos meses, mayormente durante mayo. Obsérvese que nadie se quejó de inundaciones, pero esto fue debido a la fuerte inversión en infraestructura pluvial, un padecimiento histórico y vergonzante para nuestra ciudad. Hoy nadie dijo nada sobre la asimilación oportuna y sin problema del agua que tuvieron los alcantarillados de las calles. Resultados visibles y mediables para la ciudadanía.
Aclarando. – “No se quejan, es que todo está bien”, ciertamente decía la abuela. Estas recientes lluvias innegablemente fueron fuertes y que, aun habiéndose registrado mínimas, los resultados habrían estado ahí en calles anegadas. Incuestionable, oportuna y sin afán de ufanarse ha sido la inversión en los ramales pluviales. El mensaje es extensivo en resultados que la población puede comprobar durante cada lluvia. Arterias que permanecían colapsadas por días, hoy recuperan movilidad en cuestión de horas.
Claridades. – Y ahí están calles como la Reforma, Fidel Velázquez o César López de Lara, hoy ejemplos claros de un NLD que comienza a responder de manera distinta ante fenómenos climáticos intensos. Es claro que se fortalece la imagen de una administración que apuesta por soluciones de fondo y obras de largo plazo. Cada lluvia funciona ahora como un aval ciudadano a la inversión en infraestructura que transforma la calidad de vida y consolida a NLD como una ciudad más preparada y moderna.
Sabía usted que. – La desaparición de los socavones, es un reflejo más de obras de infraestructura para la ciudad, pues durante los periodos de lluvias exhibían en las calles, denotaba el colector a la vista carcomido por la parte de arriba, esto efecto del desgaste ante paso constante de vehículos hasta colapsar en ocasiones. Crítica ha sido la infraestructura en calles, lo que obligó en un momento a clausurar el drenaje sanitario, para ser desviado al pluvial. Así sobrevivía Nuevo Laredo en cada periodo de lluvias.

Discussion about this post