El director mexicano Alejandro González Iñárritu presentó un libro conmemorativo sobre Amores Perros en la Cineteca Nacional Chapultepec, como parte de las celebraciones por el aniversario 25 de su ópera prima. El cineasta describió el ejemplar como una radiografía detallada de la construcción de la película, la cual se estrenó originalmente en el año 2000 durante el Festival de Cine de Cannes.
Durante una charla con la novelista cubana Wendy Guerra y el realizador Fernando Llanos, Iñárritu repasó su experiencia en la filmación de esta obra que transformó el cine mexicano contemporáneo. El director señaló que el libro le permitió ordenar los recuerdos de un rodaje que realizó con métodos que no replicaría en la actualidad.
El contenido del libro: Fotos inéditas de Rodrigo Prieto y testimonios
El volumen recopila material visual exclusivo de la producción y el detrás de cámaras capturado por el director de fotografía, Rodrigo Prieto. Asimismo, reúne testimonios del elenco, del equipo técnico y textos analíticos de figuras internacionales del cine y la literatura:
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Denis Villeneuve (Director de cine)
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Walter Salles (Director de cine)
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Jorge Volpi (Escritor)
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Wendy Guerra (Novelista)
Iñárritu detalló que el proceso de recopilación implicó buscar en bodegas de Los Ángeles y la Ciudad de México. A diferencia de las producciones actuales, que cuentan con equipos de marketing dedicados, el material recuperado proviene del fotógrafo del sindicato de aquella época, logrando imágenes que reflejan la sinceridad del rodaje.
Diálogo con estudiantes y proyección especial
El ganador de cuatro premios Óscar estuvo acompañado en el público por las actrices Adriana Barraza y Vanessa Bauche, integrantes del elenco original del filme. Como parte de las actividades de promoción, el realizador firmó un centenar de ejemplares en una librería del sur de la capital del país y respondió a preguntas de jóvenes estudiantes de cine.
Al finalizar el conversatorio, los asistentes presenciaron una pieza audiovisual enfocada en el rodaje de la escena del choque automovilístico, uno de los momentos más emblemáticos de la narrativa visual de la cinta. Iñárritu concluyó que la producción se realizó con un enfoque absoluto en el presente, sin anticipar el impacto futuro que alcanzaría la película.

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