El Sistema DIF Tamaulipas ha implementado una política de cero tolerancia frente a la crisis de seguridad que atraviesan los menores de edad en sus propios domicilios. Jorge Alberto Galván Garcés, procurador de Protección a Niñas, Niños, Adolescentes y la Familia, informó que la institución ha asumido la responsabilidad legal de denunciar penalmente los casos de abuso, incluso señalando a las madres por complicidad cuando estas deciden omitir los hechos.
En el transcurso de 2026, la capital del estado ha documentado formalmente ocho expedientes de agresión sexual contra infantes. Lo preocupante de la estadística no radica únicamente en la cifra, sino en que la totalidad de las denuncias han sido promovidas por el organismo gubernamental mediante el esquema de suplencia, ante la inacción del entorno familiar directo de las víctimas.
Perfil de los agresores y entorno de riesgo
Las investigaciones oficiales identifican un patrón recurrente en la comisión de estos delitos: las parejas sentimentales de las madres, conocidos como padrastros, son los principales victimarios. De acuerdo con el funcionario, estos individuos instrumentalizan el vínculo afectivo y la cercanía para vulnerar la integridad de los menores bajo el mismo techo que debería protegerlos.
“Muchas veces pasa que, por querer mantener a una pareja, las madres ya no les ponen atención a sus hijos, no los escuchan y ahí es donde está la persona que está violentando a sus hijos”, advirtió Galván Garcés.
Omisión y consecuencias legales
La autoridad subrayó que la protección de la relación sentimental por encima del bienestar infantil convierte a las progenitoras en cómplices legales. Recientemente, se registró el rescate de dos menores de tres años que fueron víctimas de estos ataques, hecho que el procurador calificó como estremecedor.
“Son las nuevas parejas”, detalló.
Debido a esta falta de respuesta familiar, el DIF Tamaulipas procede jurídicamente sin necesidad del consentimiento de los tutores si se detecta negligencia.
“Cuando no quieren hacerlo, nosotros presentamos la denuncia, inclusive la presentamos en contra de la propia madre, porque está siendo cómplice al no denunciar los hechos”, sentenció el funcionario.
El panorama del maltrato diario
Aunque los casos de índole sexual captan la mayor atención por su gravedad, el maltrato físico y verbal constituye una problemática constante y de mayor volumen en Ciudad Victoria. El organismo reportó que la oficina de atención recibe diariamente entre dos y cuatro reportes nuevos por diversas formas de violencia hacia niños y adolescentes. Esta recurrencia refleja una vulnerabilidad persistente en la estructura familiar que el estado busca combatir mediante la intervención directa.

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