Las enfermedades virales, bacterianas o parasitarias de rápido contagio y difícil prevención, control y erradicación, ponen a prueba a los sistemas e instituciones de salud mundial.
Enfermedades virales emergentes como el COVID 19, fue de graves consecuencias para el mundo y exigió de trabajo arduo de científicos, gobiernos y sus áreas de salud pública.
El rebrote de sarampión en el mundo con presencia en Estados Unidos y México, aparentemente superados y controlados, obligó a renovar y reforzar los esquemas de vacunación para su contención.
Enfermedades bacterianas como la tuberculosis y brucelosis que se transmiten del animal al hombre (zoonosis) vigentes en varios países del mundo entre ellos México, mantienen vigentes acciones de prevención, control, combate y erradicación en diversas regiones del país.
Hay decenas de enfermedades exóticas, entre ellas la Fiebre Aftosa, la Fiebre Porcina Africana, la Gripe Aviar que requieren y reclaman una colaboración mundial y de organismos multilaterales para que prevención, control y erradicación.
En el caso de México y Estados, que comparten más de 3 mil kilómetros de frontera de gran movimiento e intercambio, tienen amplia relación bilateral por puertos y aeropuertos, opera de manera conjunta la Comisión México–Estados Unidos para la Erradicación de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas (CPA).
Y es que las enfermedades y plagas no respetan fronteras internacionales o divisiones políticas. Las condiciones climáticas regionales, la movilidad de personas, vehículos y animales, son parte de los ecosistemas naturales o modificados por otras circunstancias.
De tal forma que cuando aparecen de manera súbita, exigen el trabajo conjunto, coordinado, colaborativo, dinámico, permanente, efectivo y afectivo de todos los equipos especializados en materia sanitaria, pero también de todos los eslabones del sistema que impactan.
La reaparición de la mosca del Gusano Barrenador del Ganado (Cochliomyia Hominivorax) en México en noviembre de 2024 en el estado de Chiapas y su extensión en 2025 y 2026 a estados del sureste, centro, occidente y Golfo de México, encendió las alertas sanitarias.
Su llegada era inminente, pues venía avanzando por Centroamérica y no se tomaron las acciones pertinentes de prevención, control, combate y erradicación en una zona más compacta y estrecha.
La insuficiencia de la Planta Productora de Moscos Estériles de Estados Unidos ubicada en Panamá para sumar el control biológico al operativo en territorios, debido al abandono y cierre de una Planta en Chiapas, México, influyó en el fracaso de la contención.
Igual contribuyó el relajamiento de las medidas de control en la inspección sanitaria en la frontera México-Guatemala y en la entrada ilegal de ganado proveniente de Centro y Sudamérica para engordas en diversas regiones de México.
Ese relajamiento general de la vigilancia zoosanitaria por parte de SENASICA y la SADER en México en los últimos tres sexenios (Calderón, Peña Nieto, y López Obrador) en los que los recortes en los presupuestos de los programas enfocados a impulsar el desarrollo y productividad del sector agropecuario fueron mermando hasta quedar muy rabones.
No se valoró que la sanidad es un patrimonio del sector primario de la producción y que había que cuidarlos con esmero para su preservación por la salud del propio sector pecuario, la propia sociedad y los exigentes mercados globales, especialmente el de Estados Unidos, el principal socio comercial de México.
Hoy estamos inmersos en un problema nacional de salud animal por el Gusano Barrenador del Ganado, con mil 761 casos activos o focos de infestación distribuidos en 24 estados de la república y la Ciudad de México.
Se trata de Veracruz, Oaxaca, Puebla, Tamaulipas, San Luis Potosí, Hidalgo, Chiapas, Yucatán, Jalisco, Querétaro, Morelos, Nuevo León, Guerrero, Guanajuato, Colima, Quintana Roo, Campeche, Estado de México, Nayarit, Michoacán, Tabasco, Coahuila, Zacatecas y Tlaxcala.
En el caso particular de Tamaulipas, al pasado 12 de mayo había 146 casos activos distribuidos en 28 municipios del sur y centro de la entidad de la siguiente forma: El Mante 12, Bustamante 11, Jaumave 11, Victoria 10; Villagrán 10, Mainero 8, Ocampo 8, Güémez 7, Hidalgo 7, Llera 7, Antiguo Morelos 5, San Carlos 5, San Nicolás 5, Soto la Marina 5, Xicoténcatl 5, Burgos 4, Tula 4, Aldama 3, Casas 3, Gómez Farías 3, González 3, Palmillas 3, Tampico 2, Abasolo 1, Altamira 1, Cd. Madero 1, Miquihuana 1 y Nuevo Morelos 1.
El problema es de orden regional ya que Veracruz tiene 218, Tamaulipas 146, San Luis Potosí 144, Hidalgo 115, Nuevo León 50 y Coahuila 12.
Ante esta situación sanitaria de emergencia, es fundamental que la cooperación internacional entre México, Estado Unidos y Centroamérica para el control y erradicación de la mosca del GBG se fortalezca y se canalicen más recursos humanos y materiales por cada nación.
Y que, en cada zona regional del país, como en caso de las regiones huasteca y noreste se estrechan los vínculos de todos los órganos estatales para operar de manera conjunta, aprovechando experiencias sobre acciones más eficaces de prevención, identificación por trampeo, capacitación a productores, aplicación de protocolos de control y labor de equipo.
Condiciones que igualmente deben darse al interior de cada entidad federativa, para que el trabajo de prevención, control y erradicación en territorios y la suma del control biológico más intenso a partir del rescate y rehabilitación de la planta de Chiapas, prevista para la segunda quincena de junio en que estará produciendo y liberando moscos estériles, pueda brindar mejores resultados.
En ese contexto, todos los actores que participan en el sistema de sanidad pecuaria en Tamaulipas están reforzando los compromisos de colaboración, ante el repunte de los casos activos y el avance a la región central de la entidad.
Esta semana, la Agricultura Federal, SADER Estatal, Unión Ganadera Regional de Tamaulipas y la Universidad Autónoma de Tamaulipas a través de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, apretaron el paso en sus ámbitos de competencia en busca de abatir los focos activos y su avance a la frontera.
El secretario de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, Antonio Varela Flores, aseveró que por instrucciones del gobernador Américo Villarreal Anaya se capacitó a 40 médicos veterinarios y técnicos, quienes a su vez han replicado cursos de prevención y atención en comunidades rurales con énfasis en las fronteras con Veracruz y San Luis Potosí.
Citó que las acciones de barrido sanitario han tratado más de 120 mil animales y unas 200 personas trabajan en campo en labores de supervisión, atención y prevención y que por la coordinación estrecha con federación, municipios y la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas, hay abasto de medicamentos paliativos.
Valoró el aporte y el trabajo de los especialistas del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), la Organización Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) y la Comisión México–Estados Unidos para la Erradicación de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas (CPA).
En esta etapa se suma de manera más amplia a las tareas de prevención, capacitación y control
la Universidad Autónoma de Tamaulipas, a través de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.
Su rector, el MVZ Dámaso Anaya Alvarado, dijo que las facultades de Veterinaria e Ingeniería desarrollan investigaciones para mejorar trampas y atrayentes contra la plaga; y que en apoyo a la campaña que impulsa el Gobierno del Estado, la Universidad mantiene su colaboración en las zonas más afectadas a través de brigadas de estudiantes y especialistas.
En tanto que el presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas, José Guerrero Gamboa, refrendó el compromiso de las 54 asociaciones ganaderas locales del estado como centros de capacitación a productores, distribución de desparasitantes, desinfectantes y cicatrizantes, así como enlace con autoridades sanitarias para identificación de gusaneras y aplicación de protocolos de control.
Sin duda, la Mosca del Gusano Barrenador del Ganado es una plaga muy ruda de reproducción ágil en heridas de todos los animales de sangre caliente, que incluye a especies domésticas y silvestres, así como al hombre, de graves pérdidas económicas por la caída en los rendimientos de producción, el control sanitario y el menor precio del ganado, en particular de la becerrada porque generó el cierre de la frontera de Estados Unidos a las Importaciones de México, lo que representa una caída de la tercera parte de las ganancias del sector.
Y, por tanto, exige esa colaboración amplia, permanente y contundente de los elementos de la cadena de producción animal y el control de las sanidades. Por cada falla de un elemento o eslabón, se complica el control y erradicación.
La mosca está poniendo a prueba a los sistemas de producción pecuaria y de sanidad animal, que deben reintentarse y mejorar para alcanzar la erradicación en el menor tiempo posible y establecer las barreras más sólidas para evitar su regreso en el mediano plazo.
Así es que, a darle duro al trabajo en todos los segmentos de esos dos importantes sistemas, porque la caja de pérdidas y daños sigue aumentando.
Tamaulipas, debe ser ejemplo de eficiencia en esta emergencia sanitaria.
Tiene a una de las mejores Uniones Ganaderas Regionales del país a cargo de José Guerrero Gamboa, en sincronía con las 54 Asociaciones Ganaderas Locales recién renovadas.
Cuenta con una sólida Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de casi 70 años con mil estudiantes y miles de egresados integrados en Asociaciones y Colegios en más de la mitad de los estados del país. El Rector de la UAT es Veterinario y fue secretario de Desarrollo Rural Estatal.
El gobernador Américo Viarreal Anaya es de profesión médico y cardiólogo, entiende bien de la epidemiología y las emergencias sanitarias por plagas y otros agentes patógenos, además de ser productor agropecuario.
El actual presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas, Homero García de la Llata es tamaulipeco.
Y lo más importante, hay un patrimonio pecuario de más de cien años de trabajo de varias generaciones de ganaderos en unidades de producción en por los menos 40 de los 43 municipios, de gran calidad genética y avances en otros rubros de la sanidad animal, que deben preservarse.
Así que TODOS CONTRA EL GUSANO, NO HAY DE OTRA.
PORQUE NO SOLO SE ALIMENTA DE TEJIDO VIVO DE LOS ANIMALES.
CHUPA LA $ANGRE DE LOS BOL$ILLOS Y CARTERA$ DE LOS PRODUCTORES.

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