California, Estados Unidos (12 de mayo de 2026).- Informes recientes de Los Angeles Times revelan que los hijos de Joaquín Guzmán Loera, conocidos como “Los Chapitos”, han iniciado contactos con el gobierno de Estados Unidos para concretar una rendición pactada. Esta maniobra tiene como fin primordial evadir una captura violenta o ser víctimas de la pugna interna que desangra al Cártel de Sinaloa, además de buscar reducciones de condena mediante el intercambio de información estratégica.
Dos fuentes cercanas a los procesos judiciales confirmaron que Iván Archivaldo Guzmán Salazar y su hermano menor evalúan los términos de una entrega. Esta decisión surge en un contexto de debilidad para su facción, la cual ha perdido terreno operativo tras meses de confrontaciones directas con grupos rivales dentro de la organización criminal.
La caída de “El Mayo” como pieza de cambio
El escenario actual se remonta al operativo en el que Ismael “El Mayo” Zambada fue trasladado contra su voluntad a Nuevo México. De acuerdo con las declaraciones de Zambada, Joaquín Guzmán López lo emboscó en una reunión en Culiacán para luego entregarlo a agentes del FBI y del Departamento de Seguridad Nacional. Investigaciones sugieren que la aeronave utilizada en este traslado pertenecía a Guzmán Salazar, lo que señalaría una orquestación directa por parte de los hermanos para ganar favor ante la justicia norteamericana.
Sobre esta acción, una de las fuentes consultadas por el rotativo estadounidense calificó el movimiento de manera contundente:
“Fue una auténtica maniobra de gánsteres, sin duda”.
Beneficios por cooperación y crisis institucional
El éxito de estas negociaciones ya tiene precedentes dentro de la familia. Joaquín Guzmán López, tras su entrega, alcanzó un acuerdo en Chicago en diciembre pasado que redujo su posible cadena perpetua a una sentencia mínima de 10 años. Por su parte, Ovidio Guzmán López, bajo custodia desde 2023, formalizó su declaración de culpabilidad en julio, confirmando también su rol como colaborador de las autoridades.
El panorama se complica debido a las implicaciones políticas en México. La facción de los hijos del “Chapo” ha sido vinculada operativamente con el Gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Según las acusaciones, el ejército de sicarios de Iván Archivaldo habría ejecutado tácticas de intimidación para favorecer la elección del mandatario en 2021.
Mientras la recompensa por Guzmán Salazar se mantiene en 10 millones de dólares, el Departamento de Justicia de EE. UU., bajo la gestión del fiscal general interino Todd Blanche, advirtió que las investigaciones podrían derivar próximamente en nuevos cargos contra otros funcionarios mexicanos vinculados a esta estructura delictiva.

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