Ciudad de México (5 de mayo de 2026).- El Banco de México (Banxico) reportó que, entre enero y marzo de 2026, los ingresos por concepto de remesas familiares ascendieron a 14 mil 457 millones de dólares. Esta cifra representa un avance anual del 1.4 por ciento, superando el 1.2 por ciento observado durante el mismo periodo del año previo.
A pesar de este incremento en el monto total acumulado, el mercado de envíos de dinero presentó una dinámica inusual: el número de operaciones descendió 4.0 por ciento, marcando el primer retroceso de esta magnitud en los últimos 16 años. Este fenómeno se explica por un incremento del 5.6 por ciento en el valor del envío promedio, el cual se situó en 405 dólares, un nivel sin precedentes.
Distribución geográfica y contexto laboral
En cuanto a la recepción de fondos por entidad federativa, el comportamiento se mantuvo concentrado en estados con alta tradición migratoria. Sobre este punto:
“Michoacán y Guanajuato se mantienen empatadas como las principales entidades receptoras de remesas, con mil 249 millones de dólares cada una en el primer trimestre de 2026, refirió Juan José Li Ng, especialista de BBVA Research.”
Por otro lado, en el entorno sociopolítico estadounidense, tras poco más de un año de la segunda administración de Donald Trump, las autoridades no han detectado afectaciones regionales de consideración en la recepción de estos recursos.
Comportamiento del mercado en marzo
Si se aísla únicamente el mes de marzo, la captación de remesas registró un crecimiento anual del 4.9 por ciento, totalizando 5 mil 394 millones de dólares. Este resultado destaca por ser el más elevado desde noviembre de 2024. La estructura de dicho mes reflejó una reducción del 3.6 por ciento en el volumen de transacciones, con 12.9 millones de operaciones, compensada por un repunte del 8.9 por ciento en la remesa promedio, que alcanzó los 417 dólares.
Especialistas de Banorte han vinculado estas señales positivas a las condiciones del mercado laboral para migrantes en Estados Unidos. No obstante, advierten que la agenda migratoria estadounidense —enfocada en redadas y procesos de deportación— continúa siendo un factor de riesgo para el flujo de capitales, aunque la escasez de mano de obra en el país vecino podría actuar como un contrapeso.
Por su parte, analistas de Banamex prevén que, para el resto del año, las remesas mantendrán un ritmo de crecimiento moderado.

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