La Habana, Cuba (4 de mayo de 2026).- El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, manifestó su oposición a las sanciones económicas firmadas el pasado viernes por la administración de Estados Unidos. Las medidas restringen el comercio con la isla y extienden las penalizaciones a terceros países y entidades financieras que mantengan operaciones en sectores clave, como energía, minería, defensa, seguridad y tecnología.
El mandatario calificó la orden ejecutiva como un mecanismo de presión política y una violación a la soberanía nacional.
“Esta política no solo busca un ‘cambio de régimen’, sino también constituye un acto de desestabilización regional forzando a la comunidad internacional a una elección imposible entre su relación con Cuba y el acceso al mercado y el sistema financiero de Estados Unidos”
Díaz-Canel insistió en que esta estrategia busca imponer un modelo político mediante la coerción, utilizando leyes internas estadounidenses para condicionar el comportamiento de otras naciones.
“Sencillamente desde la óptica de las relaciones internacionales, esta orden ejecutiva es un caso de injerencia directa y unilateral por parte de Estados Unidos. Es un claro intento de imponer un modelo político por coerción económica, utilizando una ley doméstica (de Estados Unidos) para dictar las políticas de otras naciones en detrimento del multilateralismo”
Impacto del bloqueo en la economía nacional
La relación entre La Habana y Washington atraviesa su punto más crítico en décadas, exacerbada por un cerco energético impuesto desde enero que ha limitado la capacidad operativa del país. Cuba, que produce únicamente el 40% del petróleo que consume, enfrenta un desabastecimiento generalizado.
Las repercusiones del bloqueo incluyen apagones prolongados, reducción de jornadas laborales, recorte de rutas de transporte y escasez de suministros básicos y medicamentos. Ante este panorama, el Gobierno cubano ha catalogado la situación como un castigo colectivo.
Respecto a los argumentos esgrimidos por Washington sobre derechos humanos y gobernabilidad, Díaz-Canel respondió:
“Han armado una enorme campaña diciendo que nosotros somos una amenaza inusual y extraordinaria contra Estados Unidos, que violamos los derechos humanos, que somos un Estado fallido que ellos están muy preocupados por las vicisitudes del pueblo cubano”
“Si están tan preocupados, que levanten el bloqueo, porque los principales problemas del pueblo cubano tienen que ver con la imposición de ese bloqueo durante tanto tiempo”
El alcance de la orden ejecutiva incluye la posibilidad de que bancos de terceros países pierdan sus cuentas en Estados Unidos si operan con las áreas sancionadas en Cuba.

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