Nueva York, Estados Unidos (30 de abril de 2026).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado sobre un repunte preocupante en las agresiones contra trabajadores de la salud e instalaciones médicas a nivel global. El organismo vincula este fenómeno con la reciente escalada de violencia en el Medio Oriente, que ha alterado drásticamente las cifras de seguridad para el sector humanitario.
Crecimiento en la frecuencia de ataques
Previo a las incursiones aéreas ejecutadas por Estados Unidos e Israel en Irán hacia finales de febrero, el promedio global de incidentes contra la infraestructura sanitaria se situaba en 3.7 casos diarios. Tras los eventos bélicos recientes, esta cifra ha ascendido a 4.3 ataques al día.
Altaf Musani, director de Intervenciones Sanitarias de Emergencia de la OMS, señaló desde Ginebra que esta tendencia no es aleatoria:
“Esto demuestra claramente que la asistencia sanitaria es el objetivo. Cuando más se necesita la asistencia sanitaria, es cuando está siendo atacada… Estos ataques están teniendo un profundo impacto en su funcionamiento”
La naturaleza de estas acciones abarca desde bombardeos aéreos y artillería contra edificios clínicos, hasta episodios de intimidación y detención de personal médico. Como consecuencia directa, 50 centros de salud privados han cesado operaciones y 16 hospitales han sufrido daños estructurales significativos en la región.
Impacto regional: Líbano e Irán
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha documentado la situación crítica en el Líbano, donde se han contabilizado 149 ataques a la atención sanitaria. Desde el 2 de marzo, los bombardeos israelíes en territorio libanés han cobrado la vida de más de 2,500 personas, una respuesta militar a las acciones del grupo Hezbolá.
Por su parte, la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas advirtió el mes pasado que las operaciones israelíes que afectan a civiles y trabajadores de salud en el Líbano podrían tipificarse como crímenes de guerra. En respuesta, Israel ha rechazado las acusaciones, argumentando que sus objetivos son instalaciones militares vinculadas a Hezbolá y no el personal sanitario. Adicionalmente, el reporte de la OMS añade que en Irán se han registrado 26 incidentes contra centros de atención desde finales de febrero.
Crisis operativa en Gaza y Sudán
La degradación de los servicios médicos no se limita a las zonas de conflicto reciente. La OMS destacó que en Gaza, la capacidad hospitalaria se ha visto reducida al mínimo, operando actualmente solo un centro de salud. Paralelamente, en Sudán, la situación es crítica al reportarse que solo el 54 por ciento de los hospitales se encuentran plenamente operativos, evidenciando una crisis de atención médica extendida que pone en riesgo a poblaciones vulnerables.

Discussion about this post