En política exterior no basta con discursos bonitos… se miden resultados. Y ahí, Esteban Moctezuma —al que muchos hoy quieren maquillar como exitoso— simplemente no dio el kilo.
Sí, hubo llamadas… muchas. Hasta una docena entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump. Cordiales, dicen. Amables, presumen. Pero en diplomacia de alto nivel, las llamadas no sustituyen el cara a cara.
¿El único encuentro presencial?
Una charla de banqueta, improvisada, durante el sorteo del Mundial en Washington. Eso no es cumbre… es coincidencia.
Y ahí está el punto:
Mientras otros embajadores construyen puentes sólidos, aquí no se logró ni una reunión privada, formal, estratégica entre la presidenta de México y el hombre más poderoso del vecino del norte.
Así de claro.
Podrán destacar gestiones, como el tema de remesas… pero el verdadero termómetro estaba en la relación política de alto nivel. Y en ese rubro, se quedó corto.
Por eso el relevo no sorprende.
Porque en política, cuando no hay resultados que pesen… los elogios no alcanzan.
Se va Moctezuma… y llega Roberto Lazzeri con una tarea urgente: dejar la diplomacia de banqueta y entrar a la de escritorio… donde se toman las decisiones de verdad.
EN OTRO TEMA…, Aquí no hubo discurso… hubo lana y respaldo real.
La secretaria de Economía, Ninfa Cantú Deándar, salió a ponerle gasolina a los emprendedores con distintivos y créditos que sí hacen diferencia.
Se entregaron 63 sellos “Hecho en Tamaulipas” y “Hecho en México” a 23 negocios que ya traen calidad y empuje. No es solo un reconocimiento… es abrirles la puerta a mercados más grandes.
Pero lo importante vino con billete en mano:
Casi un millón de pesos en créditos del Fondo Tamaulipas para micro y pequeños empresarios. Dinero que no se queda en escritorio… se convierte en inventario, empleo y movimiento económico.
Esto forma parte de la estrategia del gobernador Américo Villarreal Anaya, que está apostando a algo básico pero olvidado por muchos: hacer crecer desde abajo.
Y con el respaldo local de Carmen Lilia Canturosas Villarreal, queda claro que cuando hay coordinación, las cosas caminan.
Así de simple:
Menos rollo… más impulso al que sí produce.
POR OTRO LADO…, Hoy 29 de abril no habrá rollo… habrá números.
El rector de la UAT, Dámaso Anaya Alvarado, llega a su Segundo Informe con dos cartas que pesan: avance académico y becas.
Y no es menor:
uno de cada dos estudiantes ya tiene beca. Más de 42 mil alumnos respaldados. Eso no es discurso… es permanencia, es oportunidad, es futuro.
En lo académico, la apuesta también es clara:
mejorar aulas, laboratorios, certificaciones… subirle el nivel a la enseñanza para que la UAT compita en serio.
Lo demás suma —deporte, vinculación, infraestructura—, pero el mensaje central es contundente:
apoyar al estudiante y elevar la calidad educativa.
Así llega Anaya a su informe:
con resultados que se pueden medir… y con una universidad que empieza a moverse en la dirección correcta.

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