Washington, Estados Unidos (29 de abril de 2026).- En una ofensiva directa contra las finanzas de Teherán, el Gobierno de Estados Unidos oficializó este martes la imposición de sanciones a 35 personas y entidades. La medida apunta a desmantelar una compleja estructura bancaria paralela diseñada para movilizar miles de millones de dólares, evadir restricciones internacionales y financiar actividades calificadas como terroristas por la administración estadounidense.
De acuerdo con la información oficial, estos nodos financieros permiten que las fuerzas armadas iraníes, incluyendo el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), operen dentro del sistema bancario global. El objetivo final de estas redes es el cobro por ventas ilícitas de petróleo, la transferencia de capitales a aliados regionales y la adquisición de tecnología crítica para la fabricación de misiles y sistemas de defensa.
Vigilancia en el Estrecho de Ormuz
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) extendió una advertencia específica respecto a la navegación comercial. El organismo señaló que se aplicarán represalias severas contra cualquier compañía que efectúe pagos de “peaje” al Gobierno de Irán o al CGRI por transitar a través del Estrecho de Ormuz. Esta zona es considerada un punto neurálgico para el comercio energético mundial y ha estado bajo constante vigilancia por las actividades de las fuerzas navales iraníes.
Impacto en la seguridad regional
La administración de Washington sostiene que el bloqueo de estos fondos es vital para mitigar la inestabilidad en Medio Oriente. Las autoridades subrayaron que el flujo de capitales no declarado no solo fortalece la capacidad bélica del régimen, sino que pone en riesgo la integridad de los activos y el personal estadounidense en el extranjero.
Sobre la gravedad de estas operaciones, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró:
“El sistema bancario paralelo de Irán sirve como un salvavidas financiero fundamental para sus fuerzas armadas, permitiendo actividades que perturban el comercio mundial y alimentan la violencia en todo Medio Oriente. Los fondos ilícitos canalizados a través de esta red financian las operaciones terroristas en curso del régimen, lo que supone una amenaza directa para el personal estadounidense, los aliados regionales y la economía mundial”.
Finalmente, el Tesoro enfatizó que cualquier institución financiera que brinde soporte o colabore con estas redes de evasión se expone a consecuencias legales y económicas de alto impacto.

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